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jueves, 8 de marzo de 2018

Call me by your name



Cuidao que vienen curvas. Oscar al mejor guión adaptado, "Call me by your name" deja en evidencia el discurso moralista facilón de los últimos años. ¿Gay pride? Yeah ¿Feminismo? Of course ¿Black power? A tope ¿Relación homosexual entre un adulto y un adolescente? Eh... bueno, ejem...
Les duele reconocerlo, pero esta película es demasiado para los yankees. De cara a la galería queda bien nominarla pero no nos pasemos. Oscar del montón y a mirar a otro lado. Degenerados.

Para ser justos con el puritanismo gringo, he de decir que si vas sin preaviso, te pilla en fuera de juego. La película empieza muy Europea; familia americana, culta, comprensiva y sensible pasa el verano bajo el radiante sol de Italia. En este enclave, se fragua una relación de cercanía entre Elio, el hijo adolescente del matrimonio y Oliver, un adulto seguro de sí mismo que pasa el verano con ellos. Todo parece indicar que la película girará en torno a cómo Elio ve en ese hombre adulto un reflejo de la seguridad y autoestima que desearía para él pero que la adolescencia le niega.
Hasta que de repente, felación.

Llamadme ingenuo, pero no me lo veía venir. Llega un momento que piensas "¿Se está insinuando el chaval?" Desconcierta un poco, hasta que pasan las escenas "¿Le está agarrando el paquete?" Ya ahí, miro al resto de espectadores de la sala desconcertado. "Un momento, ¿se están dando mandanga?". Ojo, a ver si es que van a ser maricas. No estoy seguro. "¿Se la está chupando? ¿Pero como amigos o en plan homosexual?"
Así es, jugando al límite. Menor de edad y hombre adulto. Al final te lo venden como que el amor es muy bonito y que cada uno hace en la vida lo que quiere y lo acabas comprando.

Lo mejor: Es maravilloso ver como Elio, un chaval de 1983, viste igual que cualquier viandante de Malasaña en 2018.
Lo peor: Elio tiene 17 años. Tú eres un treintañero con barriga que despista su incipiente alopecia dejándose barba. Un poco de dignidad, vístete normal.
Conclusión: Dicen que el primer amor no se olvida. Más aún si es un señor el que te ha atusado el lomo.


lunes, 5 de marzo de 2018

La forma del agua



Ya dije que es una pena que no esté ambientada en Navidad, así la podríamos ver todos los diciembres en Antena3. Una historia que bien podría haber ganado el Oscar en el año 1960 pero que se lo lleva en 2018. Guillermo del Toro ha estado en el lugar correcto, en el momento exacto. Tras un par de años de Oscars reivindicativos (curas pederastas, negros gayers) este año tocaba premio al espectáculo de Hollywood; y ahí estaba el mexicano de los 200 kilos con su cuento de niño pequeño.
Esta es la historia de Eliza Espósito, una mujer muda que vive en una casa llena de moho y goteras. Es pobre, y muda, y trabaja pasando el mocho en una base super secreta de experimentos y mierdas. A pesar de ser un edificio top-secret, Eliza (que es muda) y su compañera (que es negra) entran y salen como si estuviesen en su casa. 
En una de sus idas y venidas con la mopa por las salas de experimentos, Eliza, que es muda, se encuentra con El Monstruo del Lago. Y claro, empatizan. ¿Por qué? Porque Eliza, no se si nos hemos dado cuenta, es muda. El monstruo del lago no la juzga por ser muda (ojo que sensibilidad) y ambos comienzan una relación que se forja en diez minutos. El monstruo del lago se traslada a vivir a la bañera de Eliza y ahí se dan mandanga (sí, se dan mandanga) hasta que Eliza cae en la cuenta de que vive en una zona costera y lo puede devolver al mar cual salmonete.

Lo mejor: La decadencia de los Oscars. Éste año han votado por descarte, como cuando votamos en España en las elecciones.
Lo peor: En ocasiones me ha recordado a Amélie, pero en cutre. Una Amélie que no ha salido de  su pueblo, Hollywood. Encerrada en una historia manida y repetitiva pero con dinero.
Conclusión: Os juro que un poco el trasfondo de la película es retratar a la gente que no encaja del todo en la sociedad de una época determinada. Una mujer muda, un hombre homosexual, una mujer negra, un espía ruso que es buena persona y un monstruo del lago. Toca todos los palos.


jueves, 11 de febrero de 2016

La chica danesa


Einar es un artista danés que vive con su también artista esposa en el Copenhague de principios de siglo. Básicamente se dedican a pintar cuadros y vivir del aire en una casa como un solar, aún así se pueden permitir dejarse ver por las noches de la capital danesa entre la élite artística.
Pero centrémonos en el esposo. Einar Wegener es un dandi que se viste por los pies y se permite el lujo de pintar sin que una mísera gota de óleo manche su blazer. Casado desde hace ya seis años, hace gala de una masculinidad y fogosidad que poco hace prever los sucesos a corto plazo que acontecerán en su vida.

Una soleada mañana de otoño, Einar se contagia de transexualidad. Ayer era un hombre robusto y con planes de vida y hoy es un adicto a los ropajes femeninos.
En un principio no se le da mayor importancia al tema, en gran parte motivado por la pasividad de su mujer. ¿Descubres que tu marido lleva tu camisón de dormir debajo de la ropa? Yo no me lo tomaría tan a la ligera...
Pero Einar y esposa pertenecen al mundo de la farándula y deciden llevar la broma más allá. Gerda (la esposa) anima a Einar a que se vista de mujer y aparezca en público bajo el pseudónimo de Lili Elba. Al principio a Einar le daba un poco de corte pero rápido le coge el ritmo a llevar falda. Lo que antes eran risas, ahora se convierten en dudas cuando a las primeras de cambio Einar se da el palo con otro hombre. Gerda ya se ríe menos.

Aquí la película se vuelve un poco surrealista. Einar ya no es Einar. Ahora es Lili "ManosPalas" Elba y va vestido de mujer las 24 horas, los 7 días. Pasan de ser un matrimonio a ser compañeras de piso. BFF que comparten intimidades, van de compras juntas... Gerda pierde un marido pero gana una amiga. Incluso usa a Lili como modelo en sus pinturas, consiguiendo notables avances dentro del mundo del artisteo.

Pero llega un momento que la situación es insostenible. Gerda no puede vivir con esa mentira que se han construido, y más aún cuando Lili "BragasLocas" Elba se dedica a meterse todas las vergas de Copenhague entre pecho y espalda.
Aquí ya llega el drama de la película. El desconocimiento general de la época, los problemas sociales a los que hace frente, las dudas personales... Total, que tiene que huir. ¿A dónde? A París. Terreno abonado para que Lili "45dePie" Elba se suelte la melena.

Lo mejor: Mítica la excusa ante una infidelidad: "Me ha dado por Detroit pero entre nosotros no hay nada, él simplemente es homosexual y yo transexual" (lo de Detroit es floritura mía).
Lo peor: En esa época, Lili era la única con foto de perfil real en Grindr.
Conclusión: Andad con cuidado, sobre todo vosotros que vais de machitos, que un día os levantáis con tanga.


lunes, 20 de octubre de 2014

La vida secreta de Walter Mitty


¿Sabes por qué estás leyendo esto? Porque eres un triste.

No te ofendas, es la realidad. Eres mero espectador de una vida que se escapa entre tus dedos. Tu reino es la silla y tu horizonte esta pantalla. Tu vela interior se consume mientras una lágrima recorre tu mejilla. Pero no temas, estoy aquí para ayudarte. Estoy aquí para traerte la palabra de Walter Mitty y así poner freno a tu caída libre hacia una espiral de penosidad.

Y es que a Walter Mitty le pasaba como a tí. Un navegante en un mar de dudas e inseguridades que convirtió la desidia en su forma de vida. Un hombre atrapado en un vórtice rutinario que le impedía ver más allá de su cueva.
Hasta que, de la noche a la mañana, un inesperado suceso hizo tambalear su imperio de sosez y autismo. Walter se vio obligado a VIVIR.

¿Que cómo lo hizo? He aquí algunas sencillas acciones que ayudaron a Walter a disfrutar la vida al máximo.

Viaja a Groenlandia. Un viaje te ayudará a despejar la mente. Si quieres subir índices de felicidad te recomiendo que lo hagas como Walter, con una chaquetilla de entretiempo. Siente la felicidad en el pecho. No dejes que un abrigo se interponga entre tu cuerpo y grados bajo cero de vida en estado puro.
Viaja en helicóptero con un piloto borracho. Este es un punto importante. El alcohol desinhibe a las personas y hace que se muestren tal como son. Si bebes, conduce.
Pelea contra un tiburón. La agresividad en su justa medida desata endorfinas.
Putea al prójimo. Roba la única bici que hay en Islandia y, cuando te canses, destrózala. Si la gente que te rodea está triste parecerá que tú eres más feliz. Psicología básica.
Tima a un niño. Consigue un longboard de 100$ a cambio de un muñeco de 20$. El hecho de ser el claro beneficiado en una transacción con un niño hará que tu autoestima suba y te hará sentirte como el poderoso ser que realmente eres.
Patina como un Pro. Desciende en tu recientemente adquirido longboard como el mismísimo Tony Hawk. Patinar mola. Tú molas.
Sube al Himalaya. Un clásico de la superación personal. Además si lo haces en soledad, mucho mejor. Así tendrás tiempo de pensar en tus cosas.
Juega al fútbol con Sean Penn. Un pique sano afianzará vuestra amistad. Descubrirás que no estás sólo en el mundo y que la vida está llena de pequeños momentos como éste que merecen ser disfrutados. Juega hasta que la cálida y anaranjada luz del ocaso se disipe tras las altas y nevadas cordilleras del Himalaya.
Ataca a un policía. Enfréntate a la vida sin miedos. Tu llevas las riendas de tu destino. Nada ni nadie puede pararte en tu camino hacia la felicidad.
Se portada de la revista Life. La guinda que corona el pastel de tu, ahora, maravillosa vida.

Llegados a este punto ya deberías saber lo que es exprimir cada momento. A partir de aquí tus ojos irradiarán un irreal color verde. Por fin has entendido que la vida está ahí fuera, esperándote a ser disfrutada. Levanta la vista y deja salir a esa persona guay que llevas dentro.

Lo mejor: Gracias a esto, Walter encuentra el valor necesario para invitar a salir a la mujer de la que está enamorado.
Lo peor: Acto seguida la agarra de la mano creando una situación bastante incómoda. El saber disfrutar de la vida no trae implícito ser conocedor de las reglas básicas de sentido común y de interacción con otras personas.
Conclusión: Puta bida tete.

lunes, 31 de marzo de 2014

Amanecer. Parte 2


Nunca he visto la saga completa de Star Wars. Jamás me pasé ningún Mario Bros. Dejé a medias Twin Peaks. Sólo me he leído los dos primeros libros de El Señor de los Anillos. Mi perro se moja cuando llueve porque no terminé de construirle el techo a su casita.
Pero hoy todo a cambiado. Hoy he acabado lo que empecé. Hoy puedo decir orgulloso:
"He visto la saga Crepúsculo al completo".

Antes de sacar conclusiones, haré el resumen de la película por si alguien se quiere ahorrar dos horas de su vida (sí, dura casi dos horas).

Bella y Edward, en su infinito egoísmo característico, vuelven a meter en problemas a la gente que les rodea. En este caso es porque tienen una hija. Una dulce niñita que nace con una grave anomalía: tiene la cara como un jugador del FIFA '98. Obviamente este engendro ha de ser destruido por los Vulturi (los vampiros malos).
Ante tal amenaza, la familia Cullen se pone en guardia. Sacan del armario sus mejores modelitos y emprenden un viaje alrededor del mundo en busca de aliados vampiro. 
A estas alturas Bella ya es una vampira, cosa que no le impide continuar siendo un cero a la izquierda. Sus nuevas tareas como criatura todopoderosa e inmortal se limitan a pintarse la cara como una puerta, jugar constantemente con los sentimientos de su padre y no aportar solución alguna al problema que se le plantea.
En unas semanas, los Cullen (que no Bella ni Edward) reclutan un minúsculo ejército de estereotipos de vampiros procedentes de los cinco continentes.
Mientras tanto, el gran olvidado, Jacob, ya no pinta nada. Alicaído en su papel de segundón, tarda casi media hora en quitarse la camiseta. Aún así decide apoyar a Bella para así desviar la atención sobre su recién descubierta afición a la pedofilia.
Con este elenco llegamos a la batalla final. Ambos bandos se citan cual Hooligans en un descampado para arreglar sus asuntos de la única forma que saben. He de decir que en esta batalla se produce un giro de guión inesperado y gratamente sorprendente. Aún así el final es el esperado: El triunfo del amor.

Así acaba una de las sagas más grandes de los últimos años. Un maravilloso viaje lleno de excesos de maquillaje, actuaciones dramatizadas, torsos desnudos, supervelocidad, manos en los bolsillos y amores sobreactuados. Una epopeya que ha iluminado el alma de miles de espectadores. Una oda a la exageración digna de las mejores historias dramáticas. Un romance épico que me ha encandilado de principio a fin.

Después de estos grandes momentos, sólo me quedan palabras de agradecimiento.
Gracias Bella por estas cinco películas. Gracias por enseñarnos a mirar hacia otro lado ante las adversidades. Gracias Edward por esa expresión de circunstancia eterna. Gracias Jacob por no rendirte nunca a pesar de que eres pobre y no vas a la escuela y sólo te dedicas a trucar motos. Gracias padre de Bella por llevar bigote. Gracias familia Cullen por aparecer todos los meses en la revista "Tu Hogar". Gracias hija de Bella por transmitir fuerza y esperanza a los que sufren la enfermedad de "cara pixelada". Luchando se puede superar. Gracias Departamento de Asuntos Sociales por entender que el amor está por encima del ausentismo escolar. Gracias, de verdad. Os estaré eternamente agradecidos. Forever.

Lo mejor: Soy fan del padre de Bella. Es consciente de que vive en un perenne engaño pero aún así se la sopla. Me veo reflejado en él. Está ahí por estar. Es espectador de una película que ni le va ni le viene y por eso se lo toma con calma. "¿Qué Bella está muerta? Pues vaya... ¿Que Bella está viva? Pues bien, no?"
Lo peor: Lo único que le faltaba a Bella para cerrar el círculo de inexpresividad era ser un vampiro. 
Conclusión: Me vida ahora está un poco más vacía. Más vacía, pero más llena a la vez... 


lunes, 19 de agosto de 2013

Amanecer. Parte 1



Por cuarta vez, vuelvo a ser espectador de la trepidante vida de Bella "Cero a la izquierda" Swan.

Hagamos primero un repaso de lo que ha sido la vida ejemplar de esta mujer:
En la primera película de la saga, Bella tiene como único objetivo el de encontrar un hombre que la lleve en brazos y le abra la puerta del coche, aunque para ello tenga que dejar de lado tanto amigos como familia. En la segunda, tras ser despechada, Bella se dedica a dejar escapar su vida encerrada en su habitación entre lloros y gemidos. En la tercera, deambula impasible ante un mundo que gira a su alrededor. Obviamente a estas alturas, nuestra protagonista ya ni va al instituto ni tiene ningún otro interés más allá del de estar colgada de su pálido novio.

En esta cuarta entrega, con la mayoría de edad recién cumplida, se casa. Como todos sabemos, es lo máximo a lo que una mujer puede aspirar en la vida. Pero aún le queda una tarea más, quedarse embarazada. Así, alcanzado el cénit del ciclo vital de una mujer, la vida de Bella está, con dieciocho años, completa.
Aún queda espacio en la película para temas como llegar virgen al matrimonio (ojo que Edward tiene cien años. Récord), no al preservativo y no al aborto. Usar preservativo no, que es pecado; pero lo de quedarte embarazada de un endemoniado y traer al mundo a un monstruo... eso no pasa nada.

Al final todo sale bien. Nace el hijo de Bella y Edward, un precioso bebé hecho a ordenador. Bella casi no supera el parto, pero, tras un día muerta, resucita como Lázaro reconvertida en vampiro. Así podrá pasarse el resto de su inmortal existencia barriendo y fregando la casa de su marido Edward.

Ya sabéis, mujeres del mundo. Como ya he dicho en alguna ocasión, parece ser que solo tenéis dos caminos en la vida. El del zorreo a lo MTV, o el camino recto y responsable de Bella. 

Lo mejor: Queda al descubierto la homosexualidad de Edward. 
Lo peor: Atención al cartel. Bella y Edward parecen dos profesionales del baile latino.
Conclusión: Aquí Jacob, el hombre lobo, pinta poco. Para contrarestar su poco peso en esta cuarta película, los productores deciden que desde que empieza la película, hasta que se quita la camiseta, no pasen más que 25 segundos. Cronometrados.

martes, 22 de enero de 2013

Eclipse


He de reconocer que ahora soy un fan mas de la saga Crepúsculo. Tras las dos primeras películas, a la tercera ha ido la vencida. Mi cerebro ha colapsado.
Y no lo digo de coña. Esta saga es una maravilla. Aquí el que entra no sale. Llevo tres películas de dos horas cada una. Tiempo más que suficiente para enganchar a cualquiera. ¿Os imagináis estar seis horas fumando en papel de plata? Ahora seríais unos adictos al crack. Pues esto me pasa a mí. No sentáis pena por mí, yo elegí este tortuoso camino.

Para empezar, no se muy bien de que va esta película. Intentaré explicarla. Unos vampiros malos y neófitos quieren matar a Bella. La familia de Edward (los Cullen) y los hombres lobo se alían (¿por qué? no se) para luchar contra los malos. Tras un poco de zoofilia todo acaba bien.
Llegados a este punto yo ya he perdido todo el hilo. Ya me la sopla lo que pase. Soy como Bella. Una politoxicómana que lo único que hace es deambular con las manos metidas en los bolsillos mientras el mundo gira a su alrededor. La gente va, viene, están en peligro, luchan por ella, mueren... mientras Bella permanece inmóvil, con sus ojos vagos perdidos en la nada y su boca perennemente abierta y babeante. Esa es Bella. Ese soy yo.

Y es que ya no nos importa el mundo que nos rodea. Bella y yo sólo tenemos ojos para el brillante y misterioso Edward y para el torneado y afable Jacob. Y como buena yonki, lo quiere todo. Quiere acostarse con Edward (el cual le dice que no, porque la puede hacer daño. Cuidao, Rocco) pero también se quiere arrimar a Jacob y sentir su ardiente y desnudo torso.
En esta tercera entrega, la tensión sexual en este trío es altamente elevada. Hay un momento cumbre que roza la vergüenza ajena cuando Edward, Bella y Jacob (sin camiseta) se meten en una tienda de campaña.

Yo sinceramente no entiendo las dudas de Bella. Edward es un completo gilipollas. De verdad, fans de Crepúsculo, darme la razón que sabéis que la tengo. Jacob mola mil veces más. Edward es un resentido, pone cara de estreñido demasiado a menudo, es posesivo, celoso y, la verdad sea dicha, un toli.
Pero claro, como avanzada drogadicta, Bella sigue consumiendo más y más.
Al final, Bella y yo apareceremos muertos en cualquier descampado.

Lo mejor: No se les puede negar a los Cullen que son unos elegantes. Van a la batalla vestidos como maniquís del Zara.
Lo peor: Entre los Cullen y el "ejército" de neófitos suman unos quince. Batalla un poco pobre...
Conclusión: No hagas como Bella. Ten personalidad, ten carisma y no te dejes manipular. Piensa antes de actuar. Se coherente con tus actos. Di NO a las drogas.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Luna nueva


"Los placeres violentos terminan en la violencia. Y tienen en su triunfo su propia muerte. Del mismo modo en el que se consumen el fuego y la pólvora". 
Con esta payasada empieza "La saga Crepúsculo: Luna Nueva". Claro ejemplo de que las próximas dos horas se ajustarán al concepto de "Si no puedes sorprender con brillanteces, desconcierta con gilipolleces". Empezamos.

La presión social me ha hecho tragarme esta maravilla del séptimo arte y sumergirme en el apasionantísimo triángulo amoroso Edward-Bella-Jacob. Dividiré este telefilme en tres partes:

-Bella y Edward rompen. Pues eso. Por el bien y la seguridad de Bella, Edward decide cortar con ella y se marcha de la ciudad. Bella sufre muchísimo.

-Bella se arrima a Jacob. Para pasar el mal trago, Bella empieza a quedar con Jacob, el cual está más fuerte que el vinagre y, para que a nadie se le olvide, va siempre sin camiseta. Parece que va a haber rollito ahí pero al final nada. Lo único reseñable en esta parte es que Jacob y sus vecinos son hombres lobo. Pero bueno, Bella ya está acostumbrada a estas cosas y no parece impresionarla lo más mínimo.

-Bella vuelve con Edward. Debido a un giro lamentable del guión. Bella va a Italia y se reencuentra con Edward. A Edward se le olvida que por su culpa Bella está en peligro así que retoman su amor. Aquí hay un conflicto de intereses amorosos. Bella lo soluciona con un vago: "Me gustas mucho, Jacob, pero me quedo con Edward". Lamentable.

Pensaréis: "vaya puta mierda de resumen. De algo más irá la película". Pues no. Esto es todo. De verdad, de corazón, es una película infame. Los personajes son pésimos ejemplos para la juventud que, en lugar de afrontar sus problemas, huyen de ellos de forma patética.
Bella es un despojo con cara de pala que no es capaz de afrontar nada en su vida. Llora, gime, grita y se acurruca en su cama. Pone en peligro su vida y la de los demás con acciones infantiles y no es capaz de actuar con ningún tipo de criterio. Mujeres del mundo, parece ser que sólo tenéis dos tipos de camino en vuestras vidas: Ser como Snooki de Jersey Shore o ser un cero a la izquierda como Bella. Dad las gracias a MTV.
Por otro lado Edward tampoco se luce mucho. Huye cual cobarde y la única solución a su pesar parece ser el suicidio. Otro buen ejemplo de lucha y autosuperación.
El único que tiene sangre en las venas es Jacob. Lucha por los suyos, protege a Bella un par de veces, arregla motos, va a todos los sitios corriendo, es capaz de reir (cosa que Bella y Edward no dominan del todo) y no actúa ni habla como un gilipollas. La pena es que no le rompa la cara a Edward y a Bella al final de la película, espero que sea en la próxima.

Lo mejor: Se nota que hay más pasta para efectos especiales y ya puedo decir que Edward sí que brilla cuando le da el sol.
Lo peor: Bella
Conclusión: Se revela que Edward tiene 109 años. ¿De verdad no es capaz de hacer nada mejor con su vida que repetir el instituto una y otra vez?

jueves, 29 de noviembre de 2012

Crepúsculo


Hoy hablaré sobre un clásico moderno del celuloide. Un hito en la historia de cualquier quinceañera. Y no, no voy a hablar mal. Ensalzaré sus virtudes y omitiré sus errores (si es que tiene alguno).

Para el que se haya escondido tras un escudo de madurez y dignidad impropia de alguien que lee este blog y no sepa de qué va esta peli, yo se lo cuento. El atractivo Edward (Robert Pattinson) coincide en el instituto de un pueblo cochambre de los Estados Unidos de América con Bella (Kristen Steward). Pues lo típico, van al insti ahí a sus clases de diseccionar ranas y se acaban gustando. Ahí hay lío, pero ¿dónde está el drama? Edward es un vampiro! Lo que para muchos sería un handicap, en Crepúsculo no pasa nada. Lo primero que a Bella, con una pasividad y languidez preocupante, le da igual. "Podría matarte" "Estás en peligro" son frases que a Bella no le dicen nada. Y lo segundo y mejor es que en ese pueblo de paletos sureños siempre está nublado, por lo que el vampiro Edward puede pasear tranquilo.
Así empieza la relación Edward-Bella. En media hora de película ya tenemos la historia de amor soñada. Bella conoce a la familia de vampiros. Edward se presenta formalmente al padre de Bella. Son la pareja del año.

Pero de momento hay poca chicha para rellenar una película entera, así que entramos en la secuencia clave de Crepúsculo:
Bella va a pasar una tarde con Edward y su familia. Así que se van todos a jugar al béisbol (baseball que dicen allí). Aquí los productores tiran la casa por la ventana en cuanto a efectos especiales. Efectos que, la verdad sea dicha, son un poco mierder durante toda la peli. Pero bueno, aquí los meten a tope, ahí derrochando. Y todo aderezado con una canción de Muse. Que se vea que hay medios, que para eso este es el punto de inflexión de la peli.
Y cuando están en lo álgido del partido... chan! Aparecen los vampiros malvados! Nooooooo!!!! 
Os dejo el link. Una clase magistral de cómo pasar de una vida idílica al inicio de una pesadilla.
Así que gracias a esta aparición estelar, volvemos a tener peli para un ratillo más.

Uno de los vampiros malotes (el rubio) al que llaman "Rastreador" se empeña en matar a Bella. Por cojones. Un poquito de acción. Bella tiene que huir ayudada por la familia de vampiros. Típicas frases como: "No me voy a separar de tí, Bella", "Daré mi vida por tí", "Si permanecemos unidos..." hacen que las feromonas del amor rebosen en pantalla y bragas.
Así que al final consiguen matar al temido "Rastreador" y Edward y Bella pueden asistir al baile de final de curso. A clase han ido poco, pero el baile no se lo pierden. Apuntad en vuestras carpetas la frase final que le dice Edward a Bella: "Te quiero a tí, siempre". 

Lo mejor: Es increíble la cantidad de material de los fans que hay por Internet. Aquí os dejo más frases para vuestras carpetas del insti. http://www.youtube.com/watch?v=hF_joAtSjOQ
Lo peor: Edward no se muere cuando le da el sol. Creo que brilla o algo así. Los magistrales efectos especiales no me dejan ver muy bien lo que realmente le ocurre.
Conclusión: Vosotras llevabais fotos de los BackStreetBoys en las carpetas, y vosotros de Goku perennemente semi-desnudo.