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miércoles, 15 de noviembre de 2017

Blade Runner 2049


Vamos a ser serios, Blade Runner, la original, es espesita. Cualquier persona con criterio que se plante delante de la pantalla sentirá un leve escozor de tedio a los escasos primeros cinco minutos de la película. Ya ahí depende del bagaje de cada uno de apreciar sus cualidades (que las tiene, y muchas) o dejarse llevar por la somnolencia. Pero se le perdona, ¿verdad? Hay que respetar a los mayores y tener en cuenta que se rodó hace más de 35 años. Además, siempre he sido muy fan del "futuro ochentero"de coches voladores y americanas con hombreras.

Hablemos ahora de Blade Runner 2049. Para empezar, qué ganas de pillarse los dedos. Y es que el año 2049 está a la vuelta de la esquina; coches voladores, implantación de recuerdos, software con sentimientos, replicantes, mundo semi apocalíptico... De verdad, no hubiese costado nada llamarla Blade Runner 3049 y vas con margen. Ya bastante estamos sufriendo para igualar el futurista 2015 de patinetes voladores y zapatillas que se atan solas los cordones que planteaba Regreso al Futuro 2. No nos metáis tanta presión que se nos echan encima los años.
Voy a hacer mi propia porra para ese año. Vaticino todavía mayoría de coches de gasolina sobre los eléctricos, pantalones de campana (esto es cíclico), Google glasses o similar y Fifa 2049.

Ryan Gosling es un replicante. Esto se sabe desde el principio. Primero por su ya de sobra conocida escasa expresividad y segundo porque le mete una mano de hostias al mismísimo David Batista en el minuto uno. 
Como he dicho, Ryan Gosling es un replicante que "retira" (ajusticia) replicantes antiguos. Es como las actualizaciones de Apple, no hay piedad con los terminales antiguos. Hasta que un buen día le da por creerse el centro del Universo. Piensa que es el primer replicante de la Historia nacido de forma natural a partir de otro replicante. Es tal la película que se monta que va a visitar a Harrison Ford, aunque realmente, la razón de su visita no es otra que la de dar una excusa para sacarle en pantalla y que la película tenga más tirón. 
Entre los dos, consiguen hacer bulto durante casi 3 horas de película y finalmente descubrir quién es en realidad la auténtica primogénita replicante: Una mujer burbuja que solo puede tener contacto con otras personas a través de un cristal. Auge y declive del imperio replicante en una tarde.

Y pensaréis, ¿da para tanto esta película? Sí. El director Dennis Villeneuve es capaz de llenar de humo todas las escenas y sacar adelante horas de película con tan sólo cuatro actores. Hipnotizando con bellos paisajes y sobrecogedores ambientes generados por ordenador, es el plus principal con el que cuenta esta película con respecto a la original de 1982. Es más, está tan vacía, que el malo (sí, es una película con malo), a pesar de ser el dueño del mundo y fundador del mayor emporio de la historia, sólo tiene una empleada. Solitaria empleada que persigue a nuestros protagonistas hasta que muere. Ya entonces acaban las hostilidades y el malo malísimo desiste.

Lo mejor: Hay tanta niebla argumental y ambiental, tantos vacíos y deja tantas lagunas finales que es admirable ver cómo éste director saca adelante (y con críticas favorables) sus últimas películas.
Lo peor: Películas de casi 3 horas, capítulos de series de casi 1 hora... Ya está bien, dejadnos vivir.
Conclusión: Volviendo al tema de los pantalones de campana que he comentado antes. Hace poco vi a una chica llevando unos campana. Pero con estilo, una moderna, no la típica persona que ha vivido de espaldas a las modas y lleva pantalones campana porque son los mismos que llevaba en 2005.
En ese mismo instante me di cuenta: Están volviendo. 


domingo, 26 de febrero de 2017

Comanchería


Empezamos el repaso a los Oscars 2017 con la película nominada para hacer bulto. Es un dato triste ver que, incluso entre los supuestos nueve mejores largometrajes del año, hay diferentes ligas. En el caso de Comanchería, estaría luchando por evitar el descenso.

Definida como "western moderno", la realidad es que éstas películas salen solas en los Estates. Son esos clásicos dramas sociales a los que tan acostumbrados estamos aquí.

Drama social español: Dos hermanos, uno más cabal y guapo; otro más problemático y calvo, llevan una fútil existencia en Vallecas, Sureste de Madrid. Agobiados por las pocas oportunidades laborales y la necesidad de hacer frente a la hipoteca de su piso, se ven irremediablemente abocados a caer en una espiral de autodestrucción. En un acto de pura necesidad compran un Citroën BX y se deciden a robar la sucursal de la Caja de Ahorros de Castilla La Mancha.
En el torpe y atropellado asalto, consiguen huir con 7.000 €. Un balón de oxígeno para su situación.
Lo que no saben todavía, creyéndose indemnes del crimen, mientras disfrutan de un bocadillo de calamares en una estación de repostaje Repsol, es que el Teniente de la Guardia Civil Manuel Cifuentes (interpretado por José Coronado) ha comenzado su búsqueda y captura.

Drama social yankee: Dos hermanos, uno más cabal y guapo; otro más problemático y calvo, llevan una fútil existencia en Odessa, Suroeste de Texas. Agobiados por las pocas oportunidades laborales y la necesidad de hacer frente a la hipoteca de su granja, se ven irremediablemente abocados a caer en una espiral de autodestrucción. En un acto de pura necesidad compran un Ford F150 y se deciden a robar la sucursal del Wells Fargo & Co.
En el torpe y atropellado asalto, consiguen huir con 7.000 $. Un balón de oxígeno para su situación.
Lo que no saben todavía, creyéndose indemnes del crimen, mientras disfrutan de un Hot Dog con extra de pepinillos en una estación de repostaje Texaco, es que el Sheriff del Condado Marcus Hamilton (interpretado por Jeff Bridges) ha comenzado su búsqueda y captura.

Estos rollos no deberían ser suficientes como para estar nominados a nada. Pero bueno, ¿qué sería de los Goyas sin algún drama social? Los Oscars no pueden ser menos.

Lo mejor: El magnífico método de búsqueda de la policía. Jeff Bridges y su compañero se sientan en una cafetería frente a un banco aleatorio, de un pueblo aleatorio, y a esperar por si aparecen los ladrones.
Lo peor: La preocupante falta de gestión contable de los asaltantes. En cada robo a un banco, entierran el coche para deshacerse de las pruebas. Según se dice en la película, roban tan solo una media de 7.000 $ por asalto. No me salen del todo las cuentas...
Conclusión: En Texas no eres ladrón de bancos porque no quieres. Y es que este Estado sureño está como un solar. Bancos sin clientes ni seguridad en pueblos aislados y sin un alma. De hecho, es tan preocupante la despoblación que sufre, que sólo les persiguen dos policías. Frente a este panorama, es un paseo para los asaltantes durante toda la película.
Sede del Banco Mundial en Texas: Como ya he dicho, los ladrones de bancos campan a sus anchas por un desolado Texas; hasta que topan con el último banco. Un último banco que aglutina toda la densidad de población de Texas en cien metros cuadrados. Obviamente, la mala fortuna de ir a parar con un banco repleto de miembros de la Asociación Nacional del Rifle el día de cobro hace que se les complique el día.


miércoles, 16 de diciembre de 2015

Los Intocables de Eliot Ness



Voy a lo fácil, juzgar una película de hace casi 30 años con el baremo de hoy día. Pero es que se lo merece. Ya está bien de pasearse tan altivamente por el Olimpo del celuloide. El otro día fui al cine (sí, al cine, a una sesión especial) y me propuse disfrutar de, según una gran parte de público cinéfilo y onanista, una de las obras maestras de la historia del cine. Ojo que vamos.

Chicago, años 30. Época de la Ley Seca. De Niro disfrazado (que no caracterizado) de Al Capone es el puto amo. Vive en un hotel rodeado de su familia de gordos mientras en las calles impera el crimen y la delincuencia derivados de la compra y venta de alpiste de estraperlo. Ha creado un imperio a partir de distribuir orín a todos los locales de la ciudad. Obviamente, el que no pase por el aro, sufrirá la ira de Alphonse Gabriel Capone. 
Hay un tema que me llama bastante la atención. Se trata del brazo ejecutor de Al Capone, el matón que se encarga de aplicar la ley en las calles. Se trata de un personajillo que viste totalmente de blanco. Traje blanco, zapatos blancos, abrigo blanco y sombrero blanco al estilo Don Ciccio. Visto la pasividad de la policía, se trata la indumentaria perfecta para cometer asesinatos y pasar desapercibido.

Parece que Al Capone vive sólo en Chicago. Nadie le molesta ni llama a su puerta para pedir explicaciones. Hasta que aparece Eliot Ness.
Cuenta la historia que Eliot estaba un domingo por la tarde en su casa viendo la tele y de buenas a primeras se levantó y dijo: "Voy a acabar con Al Capone". Así, cuando llegó a la comisaría ese mismo lunes, en lugar de bajarse a desayunar y a leer el Marca, comenzó su búsqueda de incautos para unirse a su lucha contra el crimen.
Hay momentos en los que dudas de si Eliot Ness realmente trabaja en la comisaría de policía. Tiene un despacho, sí, pero nada más. Nadie habla con él, no tiene jefe ni empleados, entra y sale sin que nadie le pregunte... de hecho, para crear su escuadra contra el imperio del bebercio, se tiene que buscar la vida y fichar a tres pobres hombres que no saben donde se meten.

De este modo, el plantel de la liga anti bebidas espirituosas es el siguiente: Kevin Costner (Eliot Ness) a la cabeza. El americano de vida y familia perfecta. Los valors y el seny de aquella época. Sean Connery en el papel de policía del montón a punto de jubilarse. Muchas alabanzas (y hasta un Óscar) se llevó por su interpretación, mezcla de Willy el de mantenimiento de los Simpsons y Popeye. Un jóven Andy García aspirante a policía con cara de pánfilo. Mítica la escena en la que viste un chandital estilo pijama y se le asoman por el cuello los pelos de la espalda. Un contable de Hacienda con gafitas y bajito que pasaba por allí. 

Este ejército de Pancho Villa y cuatro escopetas es todo lo que necesita el Chicago Police Department para acabar de una vez con todas con uno de los mayores mafiosos de la Historia. 

Lo mejor: Andrés Arturo García Menéndez en pijamita.
Lo peor: El "homenaje" a Eisenntein con la escena del carrito de bebé y las escaleras. De lo más lamentable que he visto en mi vida. Aquí no hay discusión. Y lo digo muy en serio, dejando de lado las gracietas y las bromas, da vergüenza ajena.
Conclusión:
-Control de Alcoholemia, sople.
-Pero si eso es su pene.
-Ya, pero así no dará positivo.
-También es verdad.

jueves, 26 de diciembre de 2013

El Consejero


Recuerdo que "El Consejero" me defraudó mucho antes de ni siquiera verla. Al mirar el póster, durante un breve espacio de tiempo, me pareció ver a Nicholas Cage brillar entre el elenco de bien pagados de Hollywood. Pero mis sueños y esperanzas se desvanecieron como lágrimas en la lluvia al percatarme que lo había confundido con un Javier Bardem recién sacado de Photoshop... Y como lo que mal empieza mal acaba, vi la película.

Para empezar, una queja enfermiza. En la versión original, la película se llama "The Counselor" porque al puto Fassbender le llaman, precisamente "Counselor". Aquí, en un país con un claro déficit de personal cualificado para traducir títulos, "El Consejero" es llamado durante toda la película "Abogado". No es tan difícil ponerse de acuerdo en una acepción del término y unificar.

Ahora ya nos centramos en la película en sí.
En líneas generales, y sin querer caer en el reproche fácil, la trama va de "a ver quién tiene la polla más grande". Imaginaos una orgía, donde cada participante espera pacientemente hasta que llega su turno. Cuando llega su momento y la cámara le enfoca debe aprovechar y demostrar sus cualidades con el fin de quedar por encima de sus "competidores". Para ello utiliza todos los recursos que tiene en sus manos, alargando innecesariamente la situación y enmascarando todo esfuerzo físico y mental bajo una fachada de pasotismo y prepotencia al estilo: "Esto lo hago siempre y miradme, ni sudo".

A lo que voy, si alguno se ha perdido con mis símiles. La película está cimentada en continuos monólogos a cargo de actores con los párpados a medio caer en señal de despotismo. Todo un alarde actoral capaz de sacar oro y bostezos de un guión lamentablemente vacío.
Y es que realmente no se muy bien de que va el tema. Una relación Bardem - Díaz - Pitt - Fassbender -Cruz cogida con pinzas que gira en torno a un trapicheo de droga en la frontera Tex-Mex.
Es por eso que, ante tal cantidad de lagunas, haya que rellenar la película como sea. Y qué mejor forma que dar a cada actor sus veinte minutos de gloria. Veinte minutos que cada cual rellena con la historia que más le place. Algunos hablan del tiempo, otros sobre sexo, sobre la vida o sobre el espacio infinito. Eso sí, con unas reglas: La conversación a de ser incoherentemente profunda y trascendental y sobre todo, tratar a tu interlocutor con aires de superioridad. Como si la gilipollez que le estás contando le estuviera cambiando la vida.
Y entre medias de este "Club del Monólogo" se cuece una historia blandengue de droga, poder y violencia cuyo único fin es ir matando periódicamente a los actores protagonistas y, de paso, evitar que el espectador muera de aburrimiento.

Lo mejor: Gracias a películas como esta, he aumentado considerablemente mi nivel de divagación, por lo que muchas veces podéis comprobar que mis críticas, a pesar de estar llenas de paja, parecen serias y coherentes.
Lo peor: Mil películas que hagan de este estilo, mil mierdas que me tragaré.
Conclusión:  Pitt tiene el pelito grasiento, Díaz va camino de MILF, Bardem se parece a Cage, Cruz morirá sosa y a Fassbender ya le pueden pasar penurias que no perderá la elegancia.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Only god forgives


Mirad bien el póster de la película. Prestad atención al personaje que sale. Ese hombre que mira de reojillo es nuestro protagonista. No, no es Ryan Gosling. Ese rostro implacable es Julian. Y cuando digo que ese es Julian me refiero a que Julian siempre es así.

Ese es Julian cuando se entera de que su hermano ha muerto. Esa también es la cara de Julian cuando introduce un dedito entre las bragas de una pilingui. La misma cara que pone cuando le rompe un vaso en la cara a un borracho. Ese es Julian cuando duerme. Julian cuando despierta y Julian cuando desayuna. Ese es el rostro de un hombre en busca de venganza.

La misma expresión cuando su madre le abraza y apoya su mejilla contra su entrepierna. La misma cuando mata o salva una vida. Este es Julian sentado y de pie. Julian encendiéndole un cigarro a su madre. Julian encendiéndole otro cigarro a su madre. Julian tras encenderle un cartón a su madre. Julian al ver a su madre morir de tabaquismo. Julian dándose cuenta de que su madre era una Milf.

No dudéis en que ese es el semblante de Julian cuando agarra a un chino de la boca y lo arrastra por un pasillo. Ese es Julian de día y de noche. Haciendo pesas y comprándolas hechas. Julian pegándose y Julian recibiendo una mano de hostias de catálogo.

La misma faz ya sea en un karaoke o en un ring de boxeo. Julian mirando al infinito. Julian leyendo el prospecto de un medicamento. Julian cuando le hablan. Julian cuando escucha. Julian cuando responde con un monosílabo treinta segundos después de que le hayan preguntado.

Julian también es así cuando corre, cuando anda y cuando rueda por el suelo. Ese es Julian cuando lee este blog. Julian cuando se da cuenta de que sólo habla inglés y no entiende lo que escribo. Este es Julian cuando Kristen Stewart le gana en un concurso de mímica.

A la cara de Julian le gusta pasear de noche. Le gusta mantenerse firme cuando las sombras proyectadas perfilan sus rasgos. Su cara es feliz cuando las luces de neón crean contrastes cromáticos sobre ella. Su cara es feliz. Julian es feliz. Así es Julian feliz.

jueves, 18 de julio de 2013

The Purge


Año 2022. La desigualdad social, la crisis económica y la delincuencia son tales que el gobierno de los Estates se ve en la obligación de dejar de hacer el sinvergüenza y ponerse a trabajar en una solución. Obviamente, tras años de incompetencia política, a lo único que llegan es a la lamentable conclusión de que lo mejor para el país es: Permitir el crimen una noche al año.

Imaginaos al propietario de, por ejemplo, una panadería. Pues ya sabe que año sí, año también, se la van a saquear para. posteriormente, prenderla fuego de manera totalmente lícita.
A mí personalmente me cuesta entender qué beneficio puede obtener el dueño de este negocio teniendo que reconstruir su local año tras año. ¿Qué compañía de seguros querría hacerle una póliza? Este padre de familia, marido, emprendedor, trabajador y, posiblemente, portador de bigote, no le quedaría más remedio que jugarse la vida una noche al año y plantarse con su escopeta en la puerta de su humilde panadería para salvar su futuro.

El caso es que si lo dice el sucesor de Obama, se hace y punto. Así, llegada la noche de "la Purga", cada ciudadano decide qué hacer. Unos salen a matar, a saquear, a violar o todo a la vez. Siempre recordemos, por el bien de América (del Norte). Obviamente otra gran parte de la población decide, hábilmente, encerrarse en sus casas. Como es el caso de la familia protagonista, americana y pudiente. Los Sandin.

Con lo que no contaba el patriarca Sandin, es que el problema les viene de dentro. Tiene un hijo con un grave retraso, una hija que es mala actriz y una madre poco hábil en cuanto a proteger el núcleo familiar se refiere. Con este plantel, la casa fortificada donde pensaban pasar una noche segura se convierte en un auténtico coladero de vagos y maleantes.

Así asistimos a un ir y venir de despropósitos. Una familia incapaz de permanecer unida en una misma habitación tiene poco futuro en el difícil propósito de sobrevivir. Es por eso por lo que durante todo la película hacen más el ridículo que otra cosa. Queda claro que el padre se saltó el servicio militar cuando ves que necesita cien balas para matar a una chica armada con una careta y un camisón. O cuando la madre, a pesar de ser Cersei Lannister y llevar una pistola en cada mano a lo Lara Croft, se ve incapaz de fumigar a nadie. Aún así, las bajas de la familia Sandin son sorprendentemente escasas.

Finalmente, la noche acaba y a las siete en punto de la mañana todos se despiden cordialmente y aquí no ha pasado nada. Al día siguiente las acciones subirán, el IVA bajará y el vecino que ayer intentó matarte hoy te cocinará un delicioso pastel de manzana.

Lo mejor: De nuevo, Estados Unidos nos da la clave para una feliz reactivación económica.
Lo peor: Tener un hijo tonto.
Conclusión: Esta medida tan sólo queda elegante en los maravillosos Estates Unidos donde las armas de fuego son el día a día. Aquí en España (como no somos tan adelantados) nos tendríamos que conformar con salir a la calle a tirar piedras y romper papeleras.

viernes, 1 de febrero de 2013

Django desencadenado


Si no has visto la película y no quieres que te destripen el final, no leas esta crítica.
Si eres un firme seguidor de Tarantino, tampoco la leas.
Avisados quedáis. Empezamos.

Para que nadie se lleve a engaños, he de reconocer que tengo una especial tirria al tio Quentin. No lo puedo evitar. Tarantino es un hijo de puta sin remordimientos, capaz de rodar grandísimas películas pero que pasa olímpicamente de hacerlas. ¿Y por qué? Porque vosotros no le dais caña. Tarantino es el niño del colegio listo que se puede permitir el lujo de sobar en las clases. Pero vosotros en lugar de pedirle que se esfuerce al máximo preferís arrodillaros ante él y deslizarle la bragueta lentamente...
Como ya dije en la crítica de Death Proof, Tarantino es el director favorito de los que no tienen ni puta idea de cine. Un director que agrada a los cinéfilos más enfermizos pero que también genera conversaciones del tipo:
-"Buah! ayer vi A todo gas 5, está to guapa... Pero donde esté la de Pulp Fiction del Tarantino..."
-"Ya ves tronco, la habré visto diez veces o más... pero la de a to gas flipas, no?"
-"Pero flipas, sale el Vin Diesel ese que está to fuerte"
-"Buah seguro que se mete wistron"
Idolatrado por propios y extraños se permite el lujo de ir a medio gas. Es como Usain Bolt; va a reventarlo pero de repente dice: "Mejor me hago los últimos metros andando..."

Django desencadenado lo peta durante las primeras dos horas. De verdad, es una película genial. Buen guión, actuaciones de lujo, música, ritmo... Lo tiene todo. Pero llega un momento que a Tarantino se le bloquea el cerebro.

Para que os hagáis una idea de qué va el rollo. Django y el doctor alemán Christoph Waltz se marcan un peliculón. Se reunen con DiCaprio y ya te haces pajas con los tres. Se mueren DiCaprio y Waltz y a Tarantino se le cae parte de la masa encefálica por la oreja.
Entonces decide darle el toque de la casa. El sello Tarantino. Que es básicamente destrozar la película. Volvemos a la gracieta de sangre a borbotones, disparos y bum bum mil muertos. Django se convierte en una especie de Rambo con sed de venganza que en cuestión de minutos eleva el nivel del mar unos centímetros debido a la cantidad de sangre que es capaz de generar a base de tiros.
Vosotros que criticáis las películas de Steven Seagal: sed realistas y observad que esta es la misma patochada. Incluida gilipollez final de ponerse las gafas de sol para ver como explota la casa y después me marco un baile de la victoria sobre mi caballo.
A ver, me pongo serio. Quitaros la venda de los ojos y el pene de Tarantino de la boca. ¿Por qué hace esta puta mierda al final? Esto está muy bien que lo haga en 1992, rodando polleces como Reservoir Dogs. Pero veinte años después, ¿por qué sigues?
Yo, a diferencia de mucha gente, empecé a tener en cuenta a Tarantino a partir de "Malditos Bastardos". Esa fue su primera película con un guión de verdad. Y aquí, continúa con esa dinámica. Poco a poco. Yo confío en él. A ver si en un futuro se digna a rodar una película seria de principio a fin. Perderá millones de onanistas fans, pero se ganará un puesto privilegiado entre los mejores de la historia del cine. Oh!

Lo mejor: La innata habilidad que tengo para hacer amigos.
Lo peor: Me duele más a mí que a ti, fan de Tarantino...
Conclusión: Peter Jackson supo dar un paso adelante y pasar de "Tu madre se ha comido a mi perro" a "El señor de los anillos".





viernes, 12 de octubre de 2012

El Cuervo


Hace poco revisé este gran clásico del cine, The Crow, película de culto que cuenta con una auténtica legión de seguidores. Todo un referente para sus fieles discípulos que ven en Eric Draven (el Cuervo) un estilo de vida. Y esto es así, si eres gótico o algo parecido te tiene que molar esta película, y punto.
Conocido el aura más allá de la película, hablemos de la trama tan profunda.

Unos malotes asesinan a una pareja. Al año, el novio, Eric Draven, se cansa de estar muerto y resucita para vengarse. Se venga. Fin.

Para empezar dejemos claro que tampoco es tan referente de nada. Se trata de una película llena de tópicos pero todo como super dramático, sentido y romanticista. Veamos algún ejemplo de topicazos:

-Ambientación: Transcurre en la Gotham City de Batman (1989).
-Malos: Son como los malos de las Tortugas Ninja, esos que eran un rinoceronte y un jabalí, pero cuando eran humanos. Típica banda de delincuentes cuyo lema es "Fuego a tope!" (creo que me apropiaré del lema para este blog). Uno de ellos es negro y lanza cuchillos arrojadizos, para dar un toque de color.
-Jefe de los malos: Se llama, ojo al dato, Top Dollar; y es Antonio Banderas en la peli "Entrevista con el vampiro". Ahí un poco místico y oscuro. Esta faceta de ocultismo se ve reforzada con su mano derecha/hermanastra/amante, una asiática que hace rituales con ojos humanos.
-Niña: Amiga de Eric Draven. Su madre pasa de ella y siempre anda sola por la ciudad. Una niña valiente y decidida que obviamente monta en monopatín y viste como Punky Brewster (Panki Bruster, que decimos aquí).
-Policía: Negro, con bigote, polo por dentro del pantalón y cazadora de color beige (beis). Siempre invita a la niña a cenar perritos calientes. Buena persona que ayuda al Cuervo.
-El Cuervo: Gótico a tope. Según pasa la película se viste con más gilipolleces y tachuelas hasta llegar a parecerse a Eduardo Manostijeras (1989). Super sentido. Lleva la pena por dentro. Habla con frases grandilocuentes. Cuando no está vengándose toca solos de guitarra eléctrica en lo alto de los tejados.
-Pelea final: Entre El Cuervo y Top Dollar. Transcurre en el tejado de una catedral gótica, al lado del cementerio donde estaba enterrado Eric. De noche y lloviendo. Top Dollar con una espada y El Cuervo en vez de espada, un pararrayos. ¿Se puede ser más épico?

Esto es El Cuervo. Un clásico entre los clásicos. Un tópico entre los tópicos. Una peli en la que salen diez actores contados. Donde parece que ha nadie le llame la atención que un tío resucite. Una peli que ha sobrevivido gracias a su estética, pero que no estaría mal que vieses. El saber no ocupa lugar.

Lo mejor: El Cuervo no sólo mata gente. También tiene un hueco para advertir que el tabaco y las drogas son malas. Matar no. El tabaco y las drogas si.
Lo peor: El Cuervo en ocasiones es taaaan sentido y su alma está taaaan atormentada.
Conclusión: Comprobado, un año muerto no afecta en nada el aspecto físico.



martes, 31 de julio de 2012

El Caballero Oscuro. La leyenda renace


Batman ya tiene su trilogía propia. Después de las mierdacas que se han hecho a su costa (incluida la del pingüino de Tim Burton), Christopher Nolan ha tenido la decencia de poner al Caballero Oscuro en el Olimpo de los superhéroes. Y es que esto no es sólo la historia de Batman. Es la historia de Bruce Wayne.  La historia de un millonario desdichado y misterioso. Un personaje infinitamente más interesante y profundo que cualquier superhéroe que haya pisado una pantalla de cine. Pobre Bruce.

Lo que pasa es que los fans de Batman son unos paletos (y la gran mayoría también son feos) y ven poco cine. Y eso Nolan lo sabe. Así que se ha tenido que mover en la delgada línea de "historia profunda, humana y épica" y "superhéroe salva la ciudad a base de hostias y explosiones".
Así felices todos. El consumidor habitual de cine se contenta con una historia interesante aderezada de puñetes. En cambio el consumidor de películas de superhéroes flipa: Batman contra malos malísimos, artilugios, explosiones, culos apretados en cuero, fuegos artificiales y todo con el toque épico que le da la historia de Wayne. Así tenemos al sobrevalorado Caballero Oscuro en el Top 10 de IMDb.

He de decir que la trilogía está bien cerrada. Batman nace para luchar contra la injusticia y salvar a Gotham de su decadencia. En la segunda se convierte en un mártir que ha de hacer su trabajo en la sombra y en esta tercera Batman renace para devolverle la esperanza a su castigada ciudad y obtener el reconocimiento de sus sucios habitantes.
Pero "La leyenda renace" tiene el peso de tener que ser buena película por sí sola (que para eso he pagado ocho eurazos) y de servir de cierre de saga.


-La leyenda renace, película por sí sola. Decente pero nada innovadora. La película se convierte en lo de siempre: superhéroe que salva la ciudad, pero mejor rodado. En este caso el malo es un calvorota con máscara de gas llamado Bane. Gracias a mi amigo y colaborador Dr. Strangelove, supe que Bane ya salía en la payasada "Batman y Robin" de 1997. Hacía de lacayo retrasado de Uma Thurman, así que aquí recupera su dignidad. Bueno pues aquí Bane quiere destruir Gotham porque sí. 
Después de unas cuantas películas, me da la sensación de que Christopher Nolan no es el gran mago del celuloide que nos venden. Lo primero es que alguien debería decirle cuando parar de rodar escenas de acción. Además he notado serios problema de montaje, con una desproporción de ritmos preocupante. Pero bueno, tampoco he venido aquí a hacerme el listo.


-La leyenda renace, cierre de trilogía. Una cosa queda clara, Christopher Nolan es un mierda. Dicho esto empiezo a destripar el final, así que si no has visto la peli, mejor no sigas leyendo.
SPOILER----------
El amado Christopher Nolan podía haber cerrado la trilogía con dos cojones. El vanagloriado Christopher Nolan podía haber matado a Batman. Pero el puto mierdas de Christopher Nolan se cagó. Podía haber cerrado su trilogía de la forma mas épica posible. Se podía haber asegurado que nadie volvería a tocar a su Batman. Su Caballero Oscuro podía ser una leyenda que vivirá eternamente... pero no. No lo mata. Lo salva de una forma patética. Le da un final ñoño y previsible. Y lo que es peor, nos presenta al nuevo Robin. Una puta basura que servirá para que algún director de pacotilla se haga otra peli de Batman como esa en la que salía Jim Carrey en mallas. Luego lloraremos, pero recordad que fue culpa del usurero Christopher Nolan, que no termina las cosas como hay que terminarlas.
FIN de SPOILER----------

Lo mejor: Ya no sale la mujer de Tom Cruise y la han cambiado por Anne Hathaway.
Lo peor: Anne Hathaway está metida con calzador. Una especie de Catwoman a la que odiarás y cuyo papel en la película es sobrar.
ConclusiónChristopher Nolan ha caído en las poderosas redes del pasteleo Hollywoodiense.











martes, 7 de febrero de 2012

Mulholland Drive



Mulholland Drive
Director: David Lynch
Año: 2001
Reparto: Naomi Watts, Laura Elena Harring, Justin Theroux y papanatas varios.

Yo por lo general no me suelo meter en camisas de once varas, pero mira, me voy a poner un reto a la altura de Mouth On Fire: Mulholland Drive. Ésta, amigos, es una película que tiene un propósito clarísimo; decirte a la cara que eres gilipollas. Pero gilipollas-gilipollas; lo que viene a ser tonto del culo, vamos. Si al final de la película en vez de créditos hubiera salido un cartel que pusiera “¡Idiota! ¡JAJAJA!.”, así bien grande, me hubiera quedado muchísimo más tranquilo, de verdad. Pero como no sale, me quedo con la duda ¿Seré idiota? ¿Es David Lynch un dios narrativo al que no entiendo por mi estupidez congénita? ¿Son los que alaban esta película semidioses con infinita amplitud de miras? Nunca lo sabré. Pero ojo con el palmarés:

2001: Premios Oscar: Nominada a Mejor dirección

2001: Premios Globos de Oro: 4 nominaciones (Película, director, guión, BSO)

2001: Premios BAFTA: Mejor montaje. 2 nominaciones

2001: Premios Cesar: Mejor película extranjera

2001: Festival de Cannes: Mejor Director (David Lynch). 2 nominaciones

2001: Festival de Toronto: Mejor director

2001: Festival de Sitges: Nominada a Mejor película

2001: Círculo de Críticos de New York: Mejor Película

2001: Círculo de Críticos de Chicago: Mejor película, director, actriz. 5 nominaciones

2001: Asociación de Críticos de Los Angeles: Mejor director
2001: National Board of Review: Mejor actriz (Naomi Watts)

2001: Independent Spirit Awards: Mejor fotografía

Pues no lo entiendo, porque de verdad que esta película no hay por dónde cogerla. Nada tiene sentido, cojón. Y aquí sale el Capitán Obvio y me dice: ES QUE NO ES UNA PELÍCULA PARA ENTENDERLA, SINO PARA SENTIRLA. ¡No me digas! Un rodillazo en los cojones también es para sentirlo y no entenderlo, y los dos joden bastante; en eso se parecen. Y a todo esto ¿De qué va? Pues francamente, no lo sé y a estas alturas, me la pela.
Si investigas por Internet, las teorías alcanzan niveles propios de este tío (¡Hay un link! Eh!). Puede que sean dos cosas:
Uno: Lynch no quería que se entendiera y empezó a remover una historia con sentido hasta hacer un rico puré alucinógeno.
Dos: Aquí nada tiene la más mínima lógica y mucho me temo que alguien se está riendo de mí…otra vez. El tema es que apenas hay críticas negativas a esta película por Internet. La gente en general dice como como esta: “Yo…entendí Mulholland Drive a la primera..Etjem, etjem. Es todo una reflexión sobre lo alienada y chunga que está la sociedad, la relación entre el yo y el superyo, así como con parte de las teorías de Jung.” Pero tú y yo sabemos que de listos está el mundo lleno.

El problema de narrar algo, así, al buen tuntún, es que si al final no quieres contar nada consigues una mierda sin par. ¡Objeción!, diréis con énfasis. Si le pones un poco de ganas para contar algo, te sale Reservoir Dogs. ¿Captas, Lynch?. La mera experiencia estética es decir: “¡Ooooh, es tan PROFUNDO….! Capto el significado con mi hipsterómetro.” No me jodas, di que no entiendes ni papa y acabamos antes.

Pero pongo un resumen (que en este caso, sirve de bien poco…) : “Una joven alegre y algo ingenua, Betty, llega a Los Angeles dispuesta a ser una gran actriz , y se aloja en el apartamento prestado por su tía. Allí se encontrará con Rita, una mujer amnésica, única superviviente de un accidente en la carretera de Mulholland Drive. En la misma ciudad, un egocéntrico director de cine ve cómo tiene que someterse a los productores de su película, que le imponen a la protagonista. Las tres tramas se entrecruzarán misteriosa y oscuramente en búsqueda de su identidad perdida, con personajes que se debaten entre el amor y la muerte, entre el éxito y el fracaso”. Jajaja, pobre iluso que te crees que verás un thriller; no tienes ni idea de dónde te estás metiendo. Cada escena es un WTF que supera al anterior. 

El estilo Lynch es este: Escribo una historia por lo general normal, me tomo un chupito de absenta. Recorto el guión en trocitos y los tiro al suelo. Chupito al canto. Los recojo y los pongo encima de una mesa y reescribo lo que salga. Chupitazo y algo de LSD. Incluimos paranoias varias. Una pincelada de ambiente opresivo, música lynchiana y voilá, Mulholland Drive.

Su peinado le dice lo que tiene que hacer.

Básicamente, y para que se entienda: Los personajes están como cabras. No se entiende lo que hacen ni por qué. Muchos de ellos salen una vez o dos como mucho protagonizando subtramas (o películas diferentes, sabe Dios). Todo es muy etéreo, subliminal y agobiante: la música, el ambiente, la fotografía…a eso nada que objetar. ¿El guión? Un jaleo elevado a la enésima potencia. Tramas dentro de tramas, flashbacks que no sabes para dónde van ni si son reales, subtramas de chichinabo, ni tiempo ni espacio…Muy guay para comentar si vas pedo, pero no para ver un domingo por la tarde (por ejemplo). Parece ser que la película es un sueño que va al revés, pero luego no. ¿?

Los personajes (los que salen más de dos veces, vamos…) son:

Rita, la amnésica. Pierde la memoria y parece ser que en realidad se llama Diane, tiene miedo de alguien o de algo y se esconde en casas ajenas a dormir. Está para encerrarla y tirar la llave al mar.
Betty: Alegre soñadora que acabará fatal. Le va el rollo bollo pero no lo sabe. Una papanatas sin voluntad propia.
Adam Kesher: Pusilánime (qué palabra) director que se ve presionado por la Mafia para contratar a una actriz llamada Camilla Rhodes. Le putean todo el metraje pero nos importa un pimiento, porque sabemos que al igual que todos los que lo rodean, su historia no llegará a ningún lado y así es. Se parece a uno de Big Bang Theory.

 Siempre están mirando cosas intensamente 
en esta película.

Y para que veáis que no me lo invento, os propongo un juego. Sí señor, crítica interactiva; aquí en Mouth On Fire estamos subidos al carro de las nuevas tecnologías (ni contador de visitas tenemos ¿Para qué? Íbamos detrás de Megaupload en el ránking, así que hemos subido puestos). Yo pongo una serie de escenas que salen en la peli, y vosotros adivináis cuáles me he inventado. ¿Conseguiré que se me vaya la olla lo suficiente? No lo creo, además no suele quedar bien drogarse en el trabajo. ¿Preparados? Pues ale, coged aire y a leer:

(Aviso: no os vais a enterar de qué va esto..al igual que si vierais la película)

1) Hay por ahí un director de cine que le llaman a una reunión. El caso es que vienen dos productores importantísimos a los que todos tienen mucho miedo; a uno de ellos le han traído el mejor expreso del mundo mundial. Los demás de la reunión están acojonados por si no le gusta, no así el espectador que observa alucinado la “tensión” del momento. Pero ¡Oh! No le gusta. Lo vomita en su pañuelo y grita al aire. El otro productor mira al suelo y murmura: “Es la chica, es la chica…”. Delicatessen. ¡Y ATENCIÓN! Que una de las paranoias que hay por Internet relaciona toda la peli con el consumo de café; ese poderoso lobby que maneja a su antojo nuestro destino.


Esta imagen es lo que mejor define la película. 
Mentalmente, se ve así.

2) Un cartero pasea tranquilamente por una calle de esas interminables de L.A., bitches. Al girar un esquina aparece un paquete perfectamente envuelto en el suelo, que el cartero como es lo suyo lógicamente recoge. Tiene una dirección escrita. Mientras el cartero recoge el paquete, un negro con un parche en el ojo vigila desde un ventanal y susurra por un walkie. El cartero entrega el paquete en la que es la casa de nuestra protagonista. El caso es que dentro hay una oreja cortada…Eh… ¡Referencias dentro de referencias!. Sobra decir que la oreja corta el rollo a nuestras protagonistas.

3) Dos tipos muy raros que sólo salen una vez hablan de idioteces en un bar, con referencias a sueños de por medio (¿Vais captando al amigo Lynch?). Que si yo estaba allí, y tu también, y luego yo no…Yo estaba allí, y me miraba. La tensión en estos momentos es insoportable, creo que me tiraré por la ventana antes que seguir viendo esto. El caso es que se van a dar una vuelta. Rodean el restaurante y detrás de un muro sale una especie de mendigo – monstruo ¡Buh! . Uno se desmaya y pasamos a otra cosa.

  
Mendigo medievo-style.


4) Al director le ponen los cuernos ¡En su propia casa! Se enfada el tío susceptible, y tira las joyas de la amante a un cubo de pintura, consiguiendo de regalo un galleto del nuevo amigo de su mujer, por gracioso. Un poco más tarde descubre que los productores vomitadores de café le han vaciado la cuenta. Pobre hombre. Sin embargo, aparece EL COWBOY. Misterioso personaje que simboliza que el advenimiento del Indie country folk está al caer y nos vamos a cagar. Le dice algo así como que deje actuar a Betty en la peli y funcionando. Pues vale.

5) En un sótano vive una especie de enano con traje dentro de un salón acristalado. El productor del café va a decirle….algo, qué más da. El caso es que este enano tiene que ponerse como una grabadora en el cuello para hablar y soltar incoherencias. ¿Será este el que mueve los hilos? Pues parece ser, pero no sale más en la peli. 

 "Señor Lynch, no tenemos mucho guión que rodar.
¡Pues metamos un enano en un sótano! Soy puro genio."

6) Las chicas se enamoran y folletean alegre y explícitamente en la cama, y ésta escena siempre se comenta cuando se habla de la peli, yo sólo digo: por algo será, eh, eh. A una le da un flush y decide en medio de la madrugada que es hora de ir al teatro. Lo más normal del mundo en medio de la noche; no tengo casi manta, deja de roncar, anda llévame al teatro…. Es una especie de cabaret muy raro donde un presentador les dice que todo es una grabación, un sueño (guiño, guiño). Luego canta una y a estas alturas de película tengo un ojo en la pantalla y otro en el reloj, a ver si queda mucho…

7) La tal Rita está amnésica y en su bolso tiene una caja azul. Supongo que esto es importante, pero está olvidada bastante rato. Se hacen amiguitas Betty y Rita, emprendiendo una absurda investigación para ver quién es ella. Sin embargo, nada parece ser lo que parece ser, que a su vez parece ser lo que tú quieras que parezca ser, pero eh, que está todo clarísimo. Al menos eso creo.
El caso es que en un ¿Sueño? ¿Realidad alternativa? el alter ego de Betty pide a un asesino que mate al alter ego de Rita, y éste le da la caja. Al final acaba en manos del mendigo monstruoso que la usará para guardar papelinas o algo similar…
Tira la caja azul al suelo dentro de una bolsa de papel. De ella salen dos viejos en miniatura andando a cámara rápida (volved a leedlo, sí sí). Los viejos en miniatura se cuelan por debajo de la puerta de la casa de Betty, que obviamente no se lo esperaba. Crecen y la acosan riéndose por el pasillo, cosa que pone histérica a Betty, se cae en la cama y se pega un tiro. Se acabó la peli.


La llave del maletero de la Entreprise tiene todas 
las respuestas.

En realidad a todos nos importa un carajo que se pegue un tiro o no, puesto que tampoco sabemos si es real lo que estamos viendo o es una inmensa broma cósmica. Que tenga explicación esta película, es probable. Que sea comprensible, ahí ya está claro que no. Si eres un modernillo, defenderás a Lynch sobre todas las cosas, que para eso lo puso ahí la Madre Naturaleza, para crear clases sociales donde no las había.

En resumen, Mulholland Drive queda muy bien para decir que la has visto, pero como te toque defenderla…no saldrás del binomio bonita-inquietante. Pero ¡Eh! Que Lynch defiende que es una película “extremadamente lineal”. Macho, extremadamente lineal puede ser, yo qué se, Acero Puro o Rambo 2, pero no esto. Quizá esta crítica me haya quedado excesivamente reducida para lo que viene a ser Mulholland Drive, pero creedme cuando os digo que es muy, muy difícil que os guste esta película. Lynch debería pasarse al videoarte sin más que seguro que ahí estará muy contento y feliz. Al fin y al cabo, si no haces películas para que se entiendan lo más mínimo ¿Para qué las haces? Y aún digo más: ¿Quién te da la pasta para hacerlas?, y me atrevo a añadir ¿QUÉ TE FUMAS?

Lo mejor: Mal que me pese, actúan todos muy bien, la música está bien y la fotografía está bien. La escena de cama está MUY BIEN, las cosas como son.
Lo peor: Sin Jack Daniels no se aprecia la película en toda su esplendorosidad.
Conclusión: De las mejores peores películas de la Historia del cine.

martes, 17 de enero de 2012

Super 8


Puede que me meta en camisa de once varas, pero soy un valiente que llenará cementerios.
Hoy os traigo Super 8, una película de la que sólo se ha hablado bien.
Y es que Super 8 es una peli de manual. Es la perfecta definición de cine. Una historia fantasiosa por la que viajamos de la mano de unos protagonistas reales, con inquietudes y sentimientos reales. Una película que entretiene, crea nostalgia, desata nuestra imaginación y hace aflorar nuestros sentimientos. Y todo ello con una puesta en escena impecable.
¿Entonces jodido pollaboba, por qué incluyes Super 8 en tu sucio blog?, me preguntaréis.
Aquí tenéis la respuesta ilusos:

Coge todas las películas de la historia de Hollywood y saca una estadística de los tópicos:
La historia más veces filmada, los personajes más standard, los diálogos más pronunciados, los escenarios más rodados, las situaciones más manidas... y mételo en una sola película. Efectivamente, Super 8, uno de los mayores refritos que te puedas echar a la cara.
Y es que J. J. Abrams es muy listo. Si fue capaz de enganchar con "Lost" a millones de pobres ignorantes a base de rastreros cliffhangers, también es capaz de engatusar con refritos (atención cómo gano amigos).
El tio Abrams nos ha dado en el punto flaco a todos aquellos que de pequeños flipamos con las pelis de Spielberg (que casualmente pone la pasta aquí). El muy cabrón nos ha dado una peliculita de ese rollo pero totalmente dirigida para un público nostálgico.

Para que veáis, este es el argumento: Va de unos niños y sus peripecias. Se choca un tren y se escapa un extraterrestre. El ejército de los USA son muy malos y persiguen al extraterrestre para hacerle cosas igualmente malas. El extraterrestre sólo quiere volver a su planeta. Niño protagonista y extraterrestre tienen un (flojísimo) feeling. Extraterrestre se va en su nave dejando un punto luminoso in the sky. ¿Te suena el argumento, Elliot?

Obviamente no es igual que E.T. el Extraterrestre. Super 8 es mucho más efectista y con un argumento para niños (y no tan niños) de hoy en día: acostumbrados a la muerte y al dolor del Call of Duty.

Parte de la renovación de Super 8 con respecto E.T. se debe a su desmesura:
El ejemplo más claro es el alienígena. No os creáis que es como el bueno de E.T. que se alpistaba con cervezas, este es un monstruo temible y gigante que se alimenta de seres humanos que tiene colgados en su cueva.
Cuando el ejército intenta matar al extraterrestre, el pueblo se convierte en Vietnam. Tanques, helicópteros, cohetes, metralletas, bombas, destrucción, desolación... todo disparado a la vez y en todas direcciones. Hasta tal punto que una explosión causa una herida a uno de los niños que seguro quedará tullido de por vida.
No nos olvidemos del accidente del tren. Yo no soy un experto y nunca he visto descarrilar un tren, pero por lo que veo en las noticias, pues sí, vuelcan unos cuantos vagones y muere gente, pero en la película flipas. Parece que ha descarrilado el Orient Express cargado de bombas atómicas y chatarra.
Patético y sin sentido intento de crear un vínculo niño-marciano con la escena final del colgante de la madre y la nave espacial. Acciones y emociones gratuitas y desmesuradas.
Todo esto, aderezado con inagotables destellos de luz sobre la cámara, hace de Super 8 un buen y efectista refrito que si tienes entre 20 y 40 años te gustará.

Lo mejor: El momento "Toallín" del dependiente de la tienda de fotografía al intentar vender drogas blandas a un niño.
Lo peor: Realmente se llama Super 8 para atraer modernos.
Conclusión: No os fiéis en exceso de J. J. Abrams. Es un listo.

lunes, 28 de marzo de 2011

En el centro de la tormenta


Tras la tesis sobre Tron:Legacy de mi amigo Dr. Strangelove, revisemos una peli rodada en 2009 pero que hasta ahora no había llegado a nuestros cines.

"En el centro de la tormenta" es una peli de esas rollo investigación de asesinatos donde el detective a veces habla con voz en off y todo, en plan "Llegue a casa de Hoffman a ver si podía sacarle algo de información, pero es un tipo duro con malas pulgas..."
Así que aquí está el inspector Dave Robicheaux (Tommy Lee Jones), que tiene que descubrir quién ha matado a Cherry LeBlanc, una señorita de compañía con nombre de tal. Como nos importa bien poco, también se pone a investigar sobre la muerte de un preso de color (negro) hace cuarenta años. Como tampoco nos acaba de importar, suma un tercer asesinato, otra meretriz.

Con, ni más ni menos, que tres casos de asesinatos aleatorios en el bolsillo, va a pedir cuentas a Julie "Baby Feet" Balboni, un mafioso también con nombre de tal. A este personaje, gran interpretación de John Goodman, no le falta ni un complemento del kit del mafioso: Limusina vintage blanca, dos matones (uno es cholo y además se llama "Cholo Manelli", como véis los nombres les vienen al pelo), mansión con piscina y putas (véase la diferencia entre las chicas asesinadas -señoritas de compañía que ofrecen sexo a cambio de una retribución económica- y las chicas de Baby Feet -putas-).


Durante la peli pasan muchas cosas y personajes que importan bien poco. Elrod Sykes es un actor que está rodando una peli en el pueblo. Es como Joaquin Phoenix en "I´m still here", pedo y con barba. Dave también era (o es... no se) alcohólico y ambos tienen un amigo imaginario en común, a parte de Johnny Walker. Se trata de un General del ejército confederado de la Guerra de Secesión. Dave interactúa con él de forma totalmente normal, hablan de gilipolleces, se hacen fotos y esas cosas que se hacen con un amigo imaginario.

Al final pillan al malo, un psicópata al uso que tiene una cabaña en el medio de la nada donde asesinaba fulanas y que además, por arte de magia, había secuestrado a la hija de Dave. Pero nada, todo acaba bien y se hilan los tres asesinatos de una forma super cutre.
Entonces colofón final. La hija de Dave  después de ser salvada de su secuestro express, está tranquilamente en su casa, y como cualquier niña de su edad está hojeando varias enciclopedias. Va por el apartado de Guerra Civil, pasa la página y se detiene en una foto. Una foto antigua, de mala calidad en la que salen unos soldados del bando sureño. Mira con detenimiento y CHAN! ¡ahi está su padre! ¡Es la foto que se había hecho con su amigo imaginario y los soldados! ¿Pero que tontería es esta? Cutrísimo, los soldados ahí y el Tommy Lee Jones en medio, con ropa actual y todo. Fin. Casi me meo.

"En el centro de la tormenta" es una película que lo intenta. Buenos actores, buenos planos y en ocasiones me recuerda a los grandes. Tommy Lee Jones tiene un buen aire a Harry el Sucio, e incluso la peli en si me recuerda a Twin Peaks. Pero vamos, flojita y con tontería incluída.

Lo mejor: Las putas de Baby Feet.
Lo peor: Se nota que Tommy Lee Jones está mayor porque conduce super cerca del volante.
Conclusión: La edad no es impedimento para inflarle la cara a cualquier maleante que se tercie.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Animal Kingdom


De todas las películas presentes en este blog. Animal Kingdom es la única que estás obligado a ver. Al resto las pueden dar alegremente por culo (sí, a Cisne Negro también, no seas llorón).
Pero hace tiempo que no escribo, y la última peli que ví (Papillon, 1973) es demasiado buena, así que de alguna tengo que sacar algo malo, y le ha tocado el turno a Animal Kingdom.

Para empezar y como aviso, Animal Kingdom es una historia de australianos barriobajeros, así que si la vas a ver en V.O. prepara tu mejor poker face porque no te vas a enterar ni por donde te llega el aire.

El protagonista es Joshua Cody, "J" para los amigos, un toli al que se le muere la madre y se tiene que ir a vivir con su abuela y tíos. Éstos son como los Fratelli, la familia de mafiosos de los Goonies (pero sin Sloth). Deben de robar muchas gallinas porque sufren una represión policial brutal y sangrienta. Así se produce un toma y daca entre las fuerzas de ley y La Familia. Mientras tanto, "J" el jóven pollaboba, se ve en medio de éste torbellino de destrucción.

Así que ya está, violencia, negocio familiar, venganza... Se ha querido comparar a Animal Kingdom con las mejores historias de mafia, como "Uno de los nuestros" (lo pone en el trailer). Pero ese es el error. Ni de coña, a pesar de que hay momentos que intenta asemejarse ridículamente a ese rollo.

Se supone que son una familia que se dedica a los negocios sucios; pero lo que da la sensación es que se han dedicado a vender porrillos a chavales y un desmesurado peso de la ley ha caído sobre ellos.
La familia está encabezada por una matriarca, Janine Cody (Jacki Weaver), que va de lista, de que tiene contactos e incluso se atreve a chantajear. Pero en realidad es una prepara zumos que ni pincha ni corta y en ocasiones roza el ridículo (¿nominada a mejor actriz secundaria por este papel? me meo)
El líder es uno de los tíos, "Pope". Una especie de hermitaño psicópata. Bien logrado su personaje, pero no puede ser el líder de la family.
Tienen incluso un abogado/consiglieri que es un insulto para el "Tom Hagen" de Robert Duvall.
También se reúnen en sitios secretos para distraer a la poli, en un supermercado, un museo(¿?)... hasta a los peores delincuentes les agrada una mañana de cultura artística, pensará la policía.
Y cuando parece que la familia se pone seria y va a empezar una vorágine de vendettas, lo único que hacen es ser unos paquetes.

Es decir, que no te vendan la moto de mafia con polainas porque me descojono de ellos. Los Cody no tienen ni media hostia al lado de los Corleone (o incluso de los Fratelli).

Así que si quieres una de mafiosos con TommyGuns, ahórratela. Ésto es un drama social. Una peli que va muy despacito (abusando a veces de la cámara lenta). Una visión de la realidad desde fuera, impasible, como su protagonista. Un protagonista que se mueve en el dilema moral entre el bien (la ley) y el mal (su familia) y que nos ofrece un final de película que hará que se te caigan las bragas al suelo.

Lo mejor: Asesinatos totalmente imprevisibles.
Lo peor: Ésta crìtica es un rollo, pero te jodes, porque ya la has leído.
Conclusión: No volveré a intentar hacer críticas destructivas de películas buenas. Lo siento.