Si miras bien en Google Maps puedes ver que Gotham y Metrópolis hacen frontera. Toda la vida viendo a Batman y Superman y no sabíamos que estas dos ciudades eran el Villarriba y Villabajo de DC; pero en lugar de con Fairy, con superhéroes. Obviamente, "mucha polla en tan poco corral" (San Mateo 14,16) .
La película es escandalosamente larga y, contra todo pronóstico, demasiado enrevesada. El tema principal es que Superman arrasa. Hace y deshace a su antojo, que para eso es el último hijo de Krypton. Si salva a la gente de una gran amenaza, porque los salva; si no hace nada, porque no lo hace. Nunca llueve a gusto de todos, y esto hace mella en el sensible corazón de Clark Kent. De hecho, para el director de la película, Superman es un personaje más temido que amado. Una especie de Don Vito al que hay que besarle la mano no vaya a ser que le de por aplastar vidas.
En cierto modo, no se aleja del espíritu americano: Superman es un inmigrante que nunca fue invitado al país de las barras y estrellas. Un espalda mojada al que no tienen más remedio que reírle las gracias, pero al que de buena gana le deportarían a Guantánamo.
Por otro lado está Batman, el Caballero Oscuro, el Donald Trump enmascarado enarbolando la bandera de las libertades americanas. Mucho habla del peligro que representa Superman para la Humanidad, aunque en realidad ese discurso lo único que pretende es esconder la caca de sus calzoncillos al ver que la silueta del Hombre de Acero hace sombra sobre su piscina. De este modo, comienza una clásica "campaña del terror" para advertir a la población yankee del peligro que supone el arma de destrucción masiva que esconde Superman bajo sus calzones.
Aquí entra en juego Lex Luthor, el enchepado imitador del Joker que se encarga de crear la chispa necesaria para que nuestros dos héroes se torteen. Ahora llega el dilema: ¿No es Batman un mindundi al lado del Hombre de Acero? Sí, si lo es. Por eso Batman no va a pelo al combate. Haciendo caso al consejo español universal de "coge un palo o algo", se planta delante de Superman con una buena estaca. Una estaca de kryptonita.
Obviamente esta pelea no da para mucho. Hostia para arriba, hostia para abajo, no queda bien que nadie mate a nadie. Pero como alguien tiene que morir, casualmente por allí pasaba a comprar tabaco un monstruo aterrador. Mal día para salir de casa. Superman y Batman dejan de lado sus rencillas y unen fuerzas para, junto con la ayuda de Xena, la Princesa Guerrera, que también pasaba por allí, meterle una solfa de catálogo a nuestro querido monstruo random.
Batman y Superman hacen las paces y se besan en la boca mientras Wonder Woman mira.
No en serio, Superman se muere.
Lo mejor: Bruce Wayne descubre que entre nosotros viven superhéroes camuflados. Wonder Woman está de cajera en un Mercadona, Aquaman es registrador de la propiedad... Todos esperando su turno para que DC llame a sus puertas y rodar una peli.
Lo peor: No es Xena, es Wonder Woman.
Conclusión: Superman muere, sí. Pero de soslayo, como mueren Jon Nieve, Jesucristo o Goku.
Tenía grandes expectativas puestas en este pequeño superhéroe. El Hombre Hormiga significaba un esfuerzo por parte de Marvel para plantear algo distinto. Aún así, a pesar de toda la ilusión, de la gran campaña de marketing y del gran potencial, yo sabía, aunque no quería reconocer, que Ant-Man iba a ser el mismo rollo de siempre.
Marvel está acomodado. Ha hecho un amago de cambio pero pronto ha reculado. Pero la culpa no es suya, ¿para qué innovar si aquí lo que nos mola es ver el poderoso y torneado brazo de Hulk dando hostias? Aquí el problema lo tiene el público.
Así es, con cada película nueva, nos defraudamos a nosotros y a la vez matamos un poquito a Marvel. Y lo peor es que no nos damos cuenta. Esto es como beber todos los días leche porque nos gusta mucho. Al principio todos contentos; nosotros tenemos lo que queremos y el granjero feliz porque obtiene beneficio. Pero si no paramos, llegará un momento en que la vaca reviente mientras a nosotros nos sale la leche por las orejas. Y todavía señalaremos al granjero por haber matado a la vaca. Lo que sea con tal de no reconocer que éramos unos drogodependientes lácteos.
Y es que manda huevos que después de X-Men, Spiderman, Daredevil, Hulk, Elektra, Los Cuatro Fantásticos, Iron Man, Wolverine, Thor, Capitán América y los Guardianes de la Galaxia, salgamos de ver los Vengadores y digamos: "No está mal... más o menos lo mismo de siempre pero está entretenida". ¿De verdad? ¿Más o menos lo mismo de siempre? ¿Cuánto más tenemos que beber para explotar?
Pero el colmo no es eso. Lo que ya es la hostia es salir de ver Ant-Man y decir: "Se les ha ido la olla, es demasiado parodia". ¿Véis como nos merecemos lo peor? Que no os extrañe que nos caguen en la boca todos los días (soy un poeta).
Si lo que queremos ver es a Tony Stark haciendo chascarrillos mientras fantaseamos con dejar de ser unos jodidos frikis y poder lucir su perillita de panoja, pues perfecto, pero no exijamos más porque no lo merecemos. Ahora, a hacer tiempo encerrados a oscuras en la habitación viendo porno delante del ordenador hasta que estrenen Vengadores: Infinity War.
Ant-Man ha hecho una leve intentona. Un amaguillo de hacernos olvidar la eterna pesadumbre del Capitán América. Pero claro, que si el malo no está a la altura, que si los secundarios son muy cómicos, que si hay una historia familiar de fondo (por muy mierda que sea), que si el protagonista no es serio... pues nada, a volver a Asgard. Un soplo de aire fresco que se va para no volver. Pero es que hay que tener amplitud de miras para apreciar lo bueno.
Lo mejor: Siempre he sido fan de "Atom", un superhéroe de DC, que podía reducirse hasta el tamaño de un átomo. Para mí es imparable. Meterme por la nariz de alguien para, una vez dentro, expandirme sería un sueño. El Hombre Hormiga ha sido lo más cercano que he podido ver hasta la fecha en un cine.
Lo peor: En mi infinito enfado, no he hablado nada de la película. No os engañéis, es esperanzadora pero sigue siendo la misma gañanería. Ant-Man es un parguela, un delincuente elegido por Michael Douglas para llenar el vacío del hijo que nunca tuvo. En un acto de insensata confianza le da el traje de Hormiga para que salve al mundo. Obviamente Ant-Man es bueno y hace lo que le dice Michael Douglas. Un Michael Douglas que sale mucho en la peli, debe ser que le han tenido que pagar bien y había que amortizar. Ant-Man lo hace todo bien y se gana la confianza de su hija, su ex-mujer y el nuevo marido de ésta, el protagonista de "Rompe, Ralph".
Conclusión: El que maneja aquí es Michael Douglas, que tiene un WhisperXL con el que da órdenes a las hormigas.
Siempre que me hablan de Stallone lo relaciono automáticamente con Rocky. Un matón con sombrerito pero con buen corazón. Una persona humilde, un obrero del cine, un trabajador del tortazo. En cambio Rambo nunca me ha caído bien. Demasiado profundo y atormentado para ser una persona capaz de derribar un helicóptero de una pedrada. Pero no me parecía mal. Hasta ahora podía vivir con las tres primeras películas de Rambo... hasta que me digné a ver "John Rambo".
Lo primero de todo es el calentamiento. Fundamental una dosis de violencia extrema para situar al espectador en el bando de los buenos. Rambo vive en Birmania, y durante los primeros diez minutos de película se nos muestran las atrocidades que el ejército birmano practica sobre la humilde población de campesinos. Después de esto, lo que sea que Rambo haga está más que justificado.
Pero a Rambo de momento se la suda todo. Está demasiado afligido en su interior por lo que se dedica a cazar cobras por la selva bajo la lluvia haciendo oídos sordos a las injusticias que acontecen a su alrededor. Ya nada tiene sentido para este mendigo taciturno.
Pero claro, no podemos vivir sin puñetes. Tarde o temprano alguien tenía que despertar del letargo a este sexagenario capaz de arroparte de una hostia.
Así, caídos del cielo, aparecen un grupo de voluntarios de una ONG que quieren llevar ayuda humanitaria y medicinas a los afectados por la guerra. Muy profesionales no parecen. Visto su equipaje, deben de llevar dos cajas de ibuprofenos y poco más. Pero ya da igual, ya sabemos que a partir de ahora el único que va a poner inyecciones va a ser Rambo.
Así es Rambo. ¿Que el ejército está exterminando a la población indígena? Cuéntame otra. ¿Que han secuestrado a los cinco panolis americanos? Acercarme el yunque que me voy a forjar un machete.
Y de este modo comienza la redención de John. Al principio no es fácil para él porque no parte como héroe principal. Los que van a salvar a los voluntarios de la ONG son un grupo de élite de los EE.UU of América. Rambo es el parguela, el viejo que les lleva en barca por el río. Aquí sucede el clásico choque de generaciones. Los Marines estos tratan con desprecio a Rambo, le llaman "barquero" y se sobran con él. Rambo aguanta estoicamente las burlas con su cara cincelada en mármol y bótox. Incluso empiezan la expedición sin él, obligando a Rambo a que se quede vigilando la barca.
Obviamente estos Navy Seals / Marines especiales / Fuerza de Élite no tardan en hacer el ridículo. Ante el primer encontronazo con el ejército birmano se ven en la tremenda situación de defecarse en los pantalones. Pero ¿quién aparece de repente para salvarles el culo? Aparición más que esperada de Rambo con su arco a lo Ojo de Halcón que con cuatro flechazos pone a todos en su sitio. Está claro que, a partir de ahora, el que manda es el barquero.
Aquí ya ponemos el automático. Llegan a la base de los malos y salvan a los secuestrados. Al principio entran en plan sigilosos. Dando la típica hostia de soslayo a los guardias de fuera y tal, pero ya llega un momento en el que Rambo le arranca la nuez a un guardia y pierde el norte. Se avecina la clasica matanza final a la que tan acostumbrados estamos. Yo creo que aquí se le planteó un problema a Stallone, como director de la película me refiero. Pensó: "Tengo que fumigar a diestro y siniestro pero ya no tengo edad para rodar media hora de escenas de acción". Así que tiró por la calle del medio. Decide subir a su personaje a la típica ametralladora de esas que van en la parte de detrás de una camioneta, con balas infinitas, y que empiecen a aparecer chinos.
Claro está, Rambo monta una de escándalo. Me recuerda al final de "Corazones de Acero". Rambo en el epicentro de la acción escupiendo fuego mientras los malos gravitan inertes a su alrededor esperando a que una ráfaga de balas apague sus miserables vidas como extras de cine. Así es como Stallone acaba con un tercio de la población de Birmania y purifica su alma y su espíritu.
Qué poco se necesita a veces para ser feliz. Un millar de muertos en diez minutos es suficiente para que la sonrisa vuelve a aparecer en el expresivo rostro de Rambo. Se ha liberado de sus cargas y ha recuperado las ganas de vivir. Rambo vuelve a Estados Unidos pisando cadáveres, vuelve a la vida, vuelve a disfrutar de los arco iris.
Lo mejor: Viendo la poca maña que se da Rambo cazando y manipulando cobras, se deduce que es inmune al veneno.
Lo peor: Rambo es pobre y va desde Birmania a Estados Unidos andando y en barca.
Conclusión: Si acribillas a toda la población de un país y lo dejas todo como un solar ya no hace falta que envíes ayuda humanitaria.
La era de la Caspa ha llegado a la gran pantalla. Hemos llegado al punto de "échame lo que sea que me lo trago aderezado con salsa rosa".
Y es que en cierta medida "Vengadores" me recuerda al formato televisivo de los programas sensacionalistas que tanto nos gustan en España. Éstos "Sálvame Deluxe" hollywoodienses han sido capaces de sentarnos delante de la pantalla y secarnos el cerebro durante un par de horas. Ya da igual lo que nos cuenten, nos han vendido la trama antes de la publicidad y esperamos pacientemente a ver más de lo mismo una y otra vez.
Y es que, tanto los "Vengadores" como "la Noria" se rigen por las mismas premisas. La Santa Trinidad sobre la que se cimenta un imperio de caspa y sangre.
1. Hostias. Lo básico, lo que el público quiere. Hostias para desayunar y hostias para cenar. ¿Que hay que rellenar? Hostias. ¿Que hay que ligar escenas? Kiko Matamoros. ¿Que hay qué? Pum. El alfa y el omega de ambos formatos. Ver recibir a otros hace que los tontos nos sintamos mejor. Psicología básica de la felicidad.
2. Receptor. Obviamente, para justificar tal cantidad de ira, tiene que haber un foco receptor en el que descargar los camiones de tortas. Pero no hace falta que el pelele receptor sea nadie especial; nos vale cualquier pelacañas. De hecho, cuanto más débil, más sangra.
En este caso el receptor de ataques y cotilleos es Ultrón, un friki de usar y tirar. El Paco Porras de la maldad. Un pobre hombre que hemos creado de la nada, le hemos subido al ring, le hemos inflado y que pase el siguiente. Con mofa incluída de la coletilla "La era de Ultrón". Una era de una semana.
Y es que este Toni Genil metálico no es más que un virus de internet. Un niño rata de Youtube que no es capaz de destruir el pueblo más recóndito del culo de la URSS. Un enemigo con unas capacidades tan limitaditas es el blanco perfecto para Thor, IronMan y el resto de tertulianos.
3. Emisor sensible. Esto es la vuelta de tuerca, la innovación para empatizar con el espectador. Viene a ser cuando Belén Esteban se hace la prueba del polígrafo y destapa sus secretos de alcoba. Es la única forma de humanizar al emisor de tanta maldad para que sigamos apoyándole en su cruzada de tortas indiscriminadas.
En el caso de los Vengadores, esta vez vemos sus secretos más íntimos y personales. La dura infancia de Viuda Negra, el amor perdido del Capitán América, la familia escondida de Ojo de Halcón... todo un repaso al "Cuore" de Marvel.
Y de esta forma, otra vez más, nos hemos sentado delante de la pantalla a ver un vaivén de vidas vacías. Un programa más en el que esta vez el personaje invitado era Ultrón, el ex-marido de la prima del apoderado de Ortega Cano. Espero ansioso el nuevo programa "Vengadores 3" y ver quién es el famoso que se deja linchar públicamente.
Lo mejor: Marvel se está quedando sin super héroes, por eso la próxima maravilla con la que nos deleitarán será con el Hombre-Hormiga.
Lo peor: Mercurio, el veloz ladrón de cobre enchandalado.
Dato histórico: En el año 2007, el programa "Aquí hay tomate" decidió hacer una encuesta entre sus espectadores para delucidar cúal era la mejor canción de Bibi Andersen. Ganó el temazo "Sálvame", el cual daría nombre y sería tema de cabecera del siguiente programa de Jorgeja. Ya podéis presumir de conocimiento en vuestra próxima entrevista de trabajo.
Principios de 1945. Alemania, Segunda Guerra Mundial. El contingente americano intenta tomar posesión de puntos estratégicos en las zonas rurales próximas a Berlín. La guerra llega a un punto decisivo. Cada paso al frente cuenta como una victoria. El ejército nazi se defiende sacando todo lo que le queda. Lucharán hasta la muerte oponiendo una resistencia jamás antes vista. Alemania cuenta con el factor territorial. Estados Unidos cuenta con Brad Pitt.
La propia película augura bastantes penurias desde el minuto uno. Nada
más empezar, un texto sobreimpreso en pantalla viene a decirnos que "los
tanques nazis son, tanto en tecnología, blindaje y número, muy
superiores a los de los americanos".
Con este panorama aparecen nuestros protagonistas. Una columna de cuatro
o cinco tanques renqueantes por los que nadie apuesta ni un penique. Lo que ningún alemán sabe es que dentro de uno de esos tanques viaja Brad junto con sus cuatro camaradas.
Así, ante todas las adversidades, Brad Pitt, su polla, sus operarios y el resto de la avanzadilla de carruajes de cartón se lanzan a la gloria. Afortunadamente para los intereses yankees, se encuentran con una estrategia de combate nazi bastante rácana. Parece ser que Hitler tiene miedo a que se le manchen los tanques y por eso decide sacarlos con cuentagotas. Así, guardaditos bajo techo, de poco te vale tener los mejores tanques de la época.
Tal es la gañanería , que en toda la película sólo vemos un tanque alemán. ¿En serio? ¿Esta es
la guerra tecnológica? Aún así, ya estábamos avisados, el tanque
nazi arrasa. Él solito se basta y se sobra para destruir todos los
tanques americanos. Todos menos uno...
Así comienza la
aventura en solitario del tanquecito de Brad. La chatarra humeante y
sus tripulantes se lanzan a la conquista de Alemania por su
cuenta. Para ello es imprescindible llegar primero que los alemanes a una intersección de caminos. Al parecer una granja cochambrosa en medio de una llanura embarrada es la clave de la guerra. Épicamente, pisan a fondo dispuestos a ser los primeros en tomar la bandera. El problema es que, con el reloj en la mano, es más probable que llegue antes Brad empujando una catapulta que subido en su tanque. Así es que, de tanto apretarle las tuercas, nada mas tomar posesión del punto estratégico, se les gripa el tanque.
Dramatismo máximo. Se acerca la batalla final. El tanque inmovilizado se prepara para aguantar estoicamente ante la inminente llegada del contingente de Adolf. De nuevo, la fortuna sonríe a los americanos. En pleno inicio de la guerra tecnológica, el ejército alemán va a pie. Obviamente no les acompaña ningún tanque. Incluso me parece apreciar que alguno de los soldados van con las manos en los bolsillos. También es importante señalar que ninguno pertenece a la élite militar. Gracias a todo esta acumulación de despropósitos germanos, el tanque inmovilizado se infla a matar. Es bastante lamentable ver cómo cientos (¿miles tal vez?) de soldados alemanes corren en círculo y mueren alrededor de un tanque que escupe balas a un ritmo frenético. Llega un momento que se hace hasta montañita de cadáveres en torno al tanque.
Finalmente resulta que hay más alemanes que balas americanas. Por lo visto han utilizado la técnica de Muhammed Ali. La de dejarse inflar hasta que se canse el enemigo. Una especie de asedio al castillo pero con una tasa de bajas/muertes vergonzosa. Así, cuando quieren derrotar al tanque, quedan dos alemanes y uno que pasaba por allí. Insuficientes para controlar el punto estratégico ante la futura llegada de refuerzos americanos.
Pésima estrategia e irregular gestión de recursos hacen que Adolf pierda la guerra con todas las de la ley. Brad Pitt muere (eso lo sabíamos todos), pero muere con toda la dignidad. Cumpliendo sus objetivos y llevándose por delante a unos tres mil enemigos. Tirando por bajo.
Lo mejor: Se quedarán sin munición, pero cigarros no les faltan.
Lo peor: Yo nunca he estado en una guerra, pero no me consta que las balas dejen una estela de colores en plan rayo láser.
Conclusión: Estoy empezando a preocuparme por la falta de criterio de Hollywood ante el tema de la II Guerra Mundial. Viendo el trato dado por USA al tema, cada vez es más difícil entender cómo el ejército alemán era capaz siquiera de ponerse los pantalones. Un poquito de seriedad y rigor histórico por favor.
A Jamie Foxx, cuadragésimo quinto Presidente de los Estados Unidos, se le ha estropeado el radiocassette y han llamado al servicio técnico. Parece ser que a nadie le llama la atención que aparezcan por la puerta una veintena de mercenarios rumanos disfrazados de electricistas. Así comienza el asalto a la Casa Blanca.
Estos mercenarios al principio comienzan arrasando. Sin apenas sudar matan al cien por cien de la seguridad en el interior (y alrededores) del edificio presidencial. Pero la cosa se les empieza a torcer cuando un visitante decide contraatacar. Y es que este visitante no es otro que el gran Channing Tatum (un aspirante a segurata del Presidente) que, junto con su hija, disfrutaba de una plácida mañana de visita turística en el emblemático edificio.
Así, sin prisa pero sin pausa, Channing y el Presidente de los Estados Unidos (sí, se encuentran y van los dos juntos) forman un dúo letal que irá carcomiendo la moral (y la vida) de los despiadados mercenarios.
Aprovechándose de la ventaja de jugar en casa (guiño guiño), ambos juegan al escondite y guerrillean contra la amenaza visitante con los objetivos de recuperar a la hija de Channing que está retenida y de salvar a América (en ese orden).
He de decir que en ocasiones es más demérito de los malos que mérito del dúo defensor. Y es que hay muchas cosas que mejorar por parte de los asaltantes:
- No hay un objetivo claro. Una planificación deficiente hace que no se sepa muy bien para qué asaltan la Casa Blanca. Unos quieren dinero, otros venganza y otros lanzar misiles nucleares. Esas rencillas internas debilitan claramente al grupo.
- Ineptitud en el campo de tiro. Lo que contra los guardias de seguridad era disparo-muerte segura, se convierte ahora en un imposible. Ya sea por los nervios o por falta de aptitudes, los mercenarios se ven incapaces de impactar ni un sólo tiro. Las ráfagas de metralleta siguiendo la estela de un Channing Tatum a la carrera están a la orden del día.
- Imposibilidad de aprovechar las oportunidades. Varias son las veces en las que un arma apunta directamente a Channing / el Presidente. En lugar de aprovechar y matar, los asaltantes optan por alargar innecesariamente la situación hasta que algún tipo de improvisto irrumpa desbaratando su oportunidad.
Con este panorama, Presidente y Héroe se bastan y se sobran para acabar con la amenaza invasora. Al final, ondea la bandera americana y Channing Tatum consigue el trabajo de seguridad privada del Jamie Foxx - Obama.
Yo me quito de mi país. Renuncio de mi nacionalidad. Quiero ser americano para poder tocarme a gusto.
Lo mejor: Que tus padres sean Angela Channing y Drederick Tatum.
Lo peor: La falta de profesionalidad de los terroristas de hoy en día.
Conclusión: En momentos de crisis y desempleo, es necesario hacer un leve esfuerzo extra. Un pequeño detalle como salvar al Presidente de los Estados Unidos y preservar la paz mundial es más que suficiente para destacar entre el resto de candidatos y poder conseguir, al fin, un trabajo digno. Estados Unidos de América, el país de las oportunidades.
Lo sé. Han sido los Goya y los Oscars y aquí no se ha movido ni un pelo. Pero yo no he venido aquí a hablar de caché, glamour y falsas esperanzas. Yo soy una persona realista, y os traigo la caspa del día a día. Os traigo Hollywood en estado puro. ¿Quién poyas ha visto Argo? Aquí lo que mueve la maquinaria son mierdacas como esta. Tendrían que empezar a nominar a películas así, que son las que dan de comer a toda la banda de mataos del cine. Ojito. Battleship.
Antes de nada quiero dejar claro que no la vi entera. Gracias a Dios la pillé a medio empezar. Aún asi puedo decir con total certeza que Battleship es, de largo, la peor película de todas las que hemos comentado en este blog. Y me la trae floja que haya gente que defienda películas así recurriendo a que es "cine comercial y palomitero". Una cosa es "cine comercial" y otra cosa es "puta mierda en 3D".
Estaba yo tumbado en la cama haciendo zapping cuando me topé con una película con buenos efectos especiales pero lamentable en todo lo demás. Tal vez sea un telefilme con más presupuesto de lo normal, pensé. De repente sale Rihanna en pantalla. ¿No jodas que esta es la película de los barcos? ¿En esto ha metido pasta la productora Universal? ¿De verdad hay gente que ha pagado dinero por ver esto en un cine? Tengo que verla.
Por lo visto unos extraterrestres han aterrizado en la Tierra. Hay unas naves espaciales en medio del mar y unos extraterrestres con trajes de robot en medio de un bosque haciendo... pues eso, cosas de extraterrestres.
Las naves que están en el mar son espectaculares. La máxima tecnología alienígena metida en una especie de barcos-aviones gigantes cargados hasta las cejas de armas y artilugios de destrucción.
Los extraterrestres en principio parece que no vienen a matar a gente. Se centran en destruir carreteras e infraestructuras. Sus razones tendrán.
Obviamente esto es inadmisible para el todopoderoso ejército de los Estados Unidos de América. Así que no les queda otra que sacar del ostracismo al legendario buque de guerra "Missouri". Así que en media hora lo llenan de ancianos veteranos de guerra (debían de estar todos en los bares del muelle) y, junto con Rihanna, un chino y el actor nada carismático protagonista, se hacen a la mar a combatir.
Claramente la mega-hiper desarrollada tecnología extraterrestre nada puede hacer contra un buque americano de la II Guerra Mundial.
Por si quedaba algún yankee en el cine que no se estaba pajeando, a los extraterrestres que están en tierra también les dan zapatilla. En este caso son una rubia, un científico y un ex-marine herido en la guerra y que no tiene piernas. Montados en un jeep y a base de puñetes ajustician caras sin piedad.
Como no podía ser de otra forma, la película acaba con la típica ceremonia de entrega de premios a los héroes que han salvado el mundo. Más pajas. Chascarrillo. Fin.
Lo mejor: Gratamente, a Rihanna le dan poca coba y habla lo justito. Lo peor: Si Rihanna no habla, lo tienen que hacer otros que actúan igual o peor. Conclusión: Premios y menciones.
Oscar al actor más arrastrado: Liam Neeson.
Palma de Oro de Barbados - Trinidad y Tobago a mejor actriz: Rihanna.
Mención especial fundación M. Bay a la película con más destellos de luz por minuto.
Mención de honor PornTube.
Actriz nominada en la categoría "rubia del montón": Brooklyn Decker.
Concha de Oro en mímica y saber estar: Rihanna.
Si no has visto la película y no quieres que te destripen el final, no leas esta crítica.
Si eres un firme seguidor de Tarantino, tampoco la leas.
Avisados quedáis. Empezamos.
Para que nadie se lleve a engaños, he de reconocer que tengo una especial tirria al tio Quentin. No lo puedo evitar. Tarantino es un hijo de puta sin remordimientos, capaz de rodar grandísimas películas pero que pasa olímpicamente de hacerlas. ¿Y por qué? Porque vosotros no le dais caña. Tarantino es el niño del colegio listo que se puede permitir el lujo de sobar en las clases. Pero vosotros en lugar de pedirle que se esfuerce al máximo preferís arrodillaros ante él y deslizarle la bragueta lentamente...
Como ya dije en la crítica de Death Proof, Tarantino es el director favorito de los que no tienen ni puta idea de cine. Un director que agrada a los cinéfilos más enfermizos pero que también genera conversaciones del tipo:
-"Buah! ayer vi A todo gas 5, está to guapa... Pero donde esté la de Pulp Fiction del Tarantino..."
-"Ya ves tronco, la habré visto diez veces o más... pero la de a to gas flipas, no?"
-"Pero flipas, sale el Vin Diesel ese que está to fuerte"
-"Buah seguro que se mete wistron"
Idolatrado por propios y extraños se permite el lujo de ir a medio gas. Es como Usain Bolt; va a reventarlo pero de repente dice: "Mejor me hago los últimos metros andando..."
Django desencadenado lo peta durante las primeras dos horas. De verdad, es una película genial. Buen guión, actuaciones de lujo, música, ritmo... Lo tiene todo. Pero llega un momento que a Tarantino se le bloquea el cerebro.
Para que os hagáis una idea de qué va el rollo. Django y el doctor alemán Christoph Waltz se marcan un peliculón. Se reunen con DiCaprio y ya te haces pajas con los tres. Se mueren DiCaprio y Waltz y a Tarantino se le cae parte de la masa encefálica por la oreja.
Entonces decide darle el toque de la casa. El sello Tarantino. Que es básicamente destrozar la película. Volvemos a la gracieta de sangre a borbotones, disparos y bum bum mil muertos. Django se convierte en una especie de Rambo con sed de venganza que en cuestión de minutos eleva el nivel del mar unos centímetros debido a la cantidad de sangre que es capaz de generar a base de tiros.
Vosotros que criticáis las películas de Steven Seagal: sed realistas y observad que esta es la misma patochada. Incluida gilipollez final de ponerse las gafas de sol para ver como explota la casa y después me marco un baile de la victoria sobre mi caballo.
A ver, me pongo serio. Quitaros la venda de los ojos y el pene de Tarantino de la boca. ¿Por qué hace esta puta mierda al final? Esto está muy bien que lo haga en 1992, rodando polleces como Reservoir Dogs. Pero veinte años después, ¿por qué sigues?
Yo, a diferencia de mucha gente, empecé a tener en cuenta a Tarantino a partir de "Malditos Bastardos". Esa fue su primera película con un guión de verdad. Y aquí, continúa con esa dinámica. Poco a poco. Yo confío en él. A ver si en un futuro se digna a rodar una película seria de principio a fin. Perderá millones de onanistas fans, pero se ganará un puesto privilegiado entre los mejores de la historia del cine. Oh!
Lo mejor: La innata habilidad que tengo para hacer amigos.
Lo peor: Me duele más a mí que a ti, fan de Tarantino...
Conclusión: Peter Jackson supo dar un paso adelante y pasar de "Tu madre se ha comido a mi perro" a "El señor de los anillos".
Un poco de cultura no nos vendrá mal para este nuevo año. Enciclopedias del mundo, actualizaros.
Abraham Lincoln (1809-1865) 16º Presidente de los Estados Unidos de América y el primero por el Partido Republicano. Primeros años. Nació el 12 de febrero de 1809 en Hodgenville (Kentucky). Sus padres, Thomas Lincoln y Nancy Hanks, aunque honrados, eran pobres y feos. Su madre falleció debido al ataque de un vampiro. Años más tarde, su padre fallecería también, en este caso a nadie le importa cómo. Adolescencia. Su vida da un giro cuando conoce a Henry Sturges, el cual le apadrina y, porque sí, le enseña a matar vampiros a hachazo limpio. Pronto, el joven Abraham, desarrolla una fuerza sobrehumana impropia de un muchacho de su edad. Más tarde, se trasladaría a Springfield (Illinois) con el fin de comenzar su tarea como ajusticiador de vampiros. Una de sus víctimas sería el vampiro conocido como Jack Barts, el mismo que asesinó a su madre. En este punto, Abraham ya da hostias como Blade. Vida adulta. Comienza su prometedora carrera como político. Su principal baza es abolir la esclavitud. Aquí observamos su doble rasero: negros libres pero vampiros muertos. En 1842 contrae matrimonio con Mary Todd. A partir de aquí, Abraham deja de matar vampiros y estos, encabezados por Adam, deciden no perseguirle durante unos veinte años.
En 1861 accede a la presidencia de los EE.UU. Un dato curioso es que Abraham Lincoln no envejece, simplemente se echa más maquillaje hasta el punto de parecerse a los de Jackass cuando se disfrazan de ancianos. Otra curiosidad histórica es que Abraham enchufa a sus amigos de la infancia y adolescencia en la Casa Blanca. Guerra de Secesión. (1861-1865) Adam y sus vampiros se acuerdan de que Abraham Lincoln era un asesino de vampiros años atrás, así que deciden volver a hostigarle. Casualmente, los vampiros se alimentaban de esclavos negros, así que deciden unirse al bando sureño de los Estados Confederados para luchar contra el bando de Lincoln. En un alarde de ingenio y derroche capitalista, Lincoln provee a sus tropas de municiones de plata, por lo que las fuerzas del norte se imponen a las del sur.
Añadir que Abraham, con más años que la tos, desempolva su antiguo hacha y ajusticia a varias decenas de vampiros en un tren, al estilo Alerta Máxima 2. Su asesinato. Sin relevancia histórica.
Lo mejor: Espero la secuela. "Barack Obama: Mamporrero de hombres lobo" Lo peor: La versión española en TVE del telefilme "Felipe II: Voyeur de brujas" Conclusión: Según lo que la wikipedia dice de su sexualidad, también podía haber sido "Abraham Lincoln: Mordedor de almohadas"
Batman ya tiene su trilogía propia. Después de las mierdacas que se han hecho a su costa (incluida la del pingüino de Tim Burton), Christopher Nolan ha tenido la decencia de poner al Caballero Oscuro en el Olimpo de los superhéroes. Y es que esto no es sólo la historia de Batman. Es la historia de Bruce Wayne. La historia de un millonario desdichado y misterioso. Un personaje infinitamente más interesante y profundo que cualquier superhéroe que haya pisado una pantalla de cine. Pobre Bruce.
Lo que pasa es que los fans de Batman son unos paletos (y la gran mayoría también son feos) y ven poco cine. Y eso Nolan lo sabe. Así que se ha tenido que mover en la delgada línea de "historia profunda, humana y épica" y "superhéroe salva la ciudad a base de hostias y explosiones".
Así felices todos. El consumidor habitual de cine se contenta con una historia interesante aderezada de puñetes. En cambio el consumidor de películas de superhéroes flipa: Batman contra malos malísimos, artilugios, explosiones, culos apretados en cuero, fuegos artificiales y todo con el toque épico que le da la historia de Wayne. Así tenemos al sobrevalorado Caballero Oscuro en el Top 10 de IMDb.
He de decir que la trilogía está bien cerrada. Batman nace para luchar contra la injusticia y salvar a Gotham de su decadencia. En la segunda se convierte en un mártir que ha de hacer su trabajo en la sombra y en esta tercera Batman renace para devolverle la esperanza a su castigada ciudad y obtener el reconocimiento de sus sucios habitantes.
Pero "La leyenda renace" tiene el peso de tener que ser buena película por sí sola (que para eso he pagado ocho eurazos) y de servir de cierre de saga.
-La leyenda renace, película por sí sola. Decente pero nada innovadora. La película se convierte en lo de siempre: superhéroe que salva la ciudad, pero mejor rodado. En este caso el malo es un calvorota con máscara de gas llamado Bane. Gracias a mi amigo y colaborador Dr. Strangelove, supe que Bane ya salía en la payasada "Batman y Robin" de 1997. Hacía de lacayo retrasado de Uma Thurman, así que aquí recupera su dignidad. Bueno pues aquí Bane quiere destruir Gotham porque sí. Después de unas cuantas películas, me da la sensación de que Christopher Nolan no es el gran mago del celuloide que nos venden. Lo primero es que alguien debería decirle cuando parar de rodar escenas de acción. Además he notado serios problema de montaje, con una desproporción de ritmos preocupante. Pero bueno, tampoco he venido aquí a hacerme el listo.
-La leyenda renace, cierre de trilogía. Una cosa queda clara, Christopher Nolan es un mierda. Dicho esto empiezo a destripar el final, así que si no has visto la peli, mejor no sigas leyendo. SPOILER----------
El amado Christopher Nolan podía haber cerrado la trilogía con dos cojones. El vanagloriado Christopher Nolan podía haber matado a Batman. Pero el puto mierdas de Christopher Nolan se cagó. Podía haber cerrado su trilogía de la forma mas épica posible. Se podía haber asegurado que nadie volvería a tocar a su Batman. Su Caballero Oscuro podía ser una leyenda que vivirá eternamente... pero no. No lo mata. Lo salva de una forma patética. Le da un final ñoño y previsible. Y lo que es peor, nos presenta al nuevo Robin. Una puta basura que servirá para que algún director de pacotilla se haga otra peli de Batman como esa en la que salía Jim Carrey en mallas. Luego lloraremos, pero recordad que fue culpa del usurero Christopher Nolan, que no termina las cosas como hay que terminarlas.
FIN de SPOILER----------
Lo mejor: Ya no sale la mujer de Tom Cruise y la han cambiado por Anne Hathaway. Lo peor: Anne Hathaway está metida con calzador. Una especie de Catwoman a la que odiarás y cuyo papel en la película es sobrar. Conclusión: Christopher Nolan ha caído en las poderosas redes del pasteleo Hollywoodiense.
Si me reí de Thor y de el Capitán América por separado, es evidente que Los Vengadores no se iban a escapar. Y como no podia ser menos, nos encontramos ante el mismo rollo de siempre: Un malo malísimo siembra el caos de manera insuficiente justificada en nuestro planeta. Como el enemigo es taaan malo, un tal Nick Furia junta varios superhéroes para hacer frente a la amenaza de turno. El principal punto flaco es que este equipo sigue la ideología de Zidanes y Pavones. Es decir, algunos superhéroes son la hostia y otros están de relleno. Así que los enumeraré siguiendo mi personal valoración de mejor a peor.
-Thor. En principio el dios del trueno debería ser el más poderoso, por aquello de ser un dios, vamos digo yo. En la película se esperaba más de él. Yo realmente creo que si se pone a lanzar rayos a diestro y siniestro podría acabar con todo el ejército del mal en un momento. Esto jodería la película, así que los guionistas decidieron darle menos minutos y su actuación se centra en duelos cara a cara con el malo principal, que es Loki, su hermano.
-Hulk. Bruce Banner es como Raj, el de "Big Bang Theory", pero cuando se enfada se convierte en Hulk. En principio es un monstruo incontrolable que no atiende a razones y sólo destruye tanto a enemigos como amigos. Pero en la batalla final, por arte de magia, ya si distingue y sólo ataca a los malos y defiende a los suyos. Sus descomunales hostias le hacen ser el segundo más poderoso.
-Iron Man. Aquí lo único poderoso es el traje. Tony Stark no tiene superpoderes ni nada, pero como es rico se hace una armadura bastante inverosímil. Me di cuenta de que Tony Stark es el favorito del público. Todos los frikis quieren ser como él, un fucker ingenioso con una perillita lamentable. -Capitán América. Aquí ya entramos en el grupo de los más paquetes. A partir de aquí son personajes con una movilidad bastante limitada, por lo que su rango de acción es a ras de suelo. No sería un problema si no fuese porque el ejército del mal vuela. El Capitán América todavía tiene super fuerza y salta alto, pero no es suficiente y se limita a dar órdenes y rescatar ciudadanos. -Ojo de halcón. Este es un tío que lo único que hace es disparar flechas. Nunca falla y flechazo que da, enemigo que ajusticia. Aún así ,este obsoleto Vengador aporta más bien poco. -Viuda negra. Una espía que sabe kárate. En la batalla final dispara con pistolas. Bastante patético. No se por qué pero me da la sensación que la aparición de Scarlett Johansson apretada en un traje de cuero es por razones meramente comerciales.
Lo mejor: Fui al estreno y la gente aplaudía y vitoreaba cada acción de los superhéroes. Yeah! Lo peor: Por mucho que le pese, Cobie Smulders siempre será Robin, la de "Cómo conocí a vuestra madre". Conclusión: He tenido que buscar el nombre de la Cobie Smulders en la wikipedia, y según ellos su nombre de verdad es Jacoba Francisa María Smulders. Me meo.
Ante todo, he de reconocer que el Captain América no está mal. A pesar de ser el mismo de rollo de siempre y contar con el cupo mínimo de flipadas y tontuneces varias, la peli no está mal. Pero aún así, no se salva de figurar en la prestigiosa lista de Mouth on Fire, gracias en gran medida por su patético final, pero no nos adelantemos en el tiempo (nunca mejor dicho).
Esto va de un chaval que es un enclenque bajito y quiere alistarse en el ejército de los EE.U.U. pero no le dejan por enclenque y por bajito. A pesar de ser un medio hombre, Steve (que así se llama) es un tío valiente, con coraje, tesón, honor y valores varios. Además en ocasiones nos demuestra que más vale maña que fuerza.
Aquí, los amigos de Marvel nos enseñan que lo importante está en el interior.
Por todo lo anteriormente dicho, al final le aceptan en el ejército y le eligen a él para un experimento top secret.
Así que al flojeras de Steve le meten en una máquina y por arte de ciencia inventada sale super cachas, más alto y mejor peinado. La ruina de los gimnasios se ha hecho realidad.
A partir de aquí, todo lo que te dice Marvel de que lo importa está en el interior y no en el físico se viene abajo. Es una vez que Steve se pone más fuerte que el vinagre cuando le empiezan a hacer caso, la gente le admira y las chicas se van fijando en él. ¡Este ya es el Capitán América!
El Capitán América se hace un trajecito, reune a unos pocos hombres como en el "Commandos" y pistola y escudo en mano se va a matar malos. Están en la II Guerra Mundial, pero el malo no es Hitler, sino una especie de nazis independientes con más tecnología. Pues eso, que va el Capitán América y, sin sudar mucho, les aplica ley a todos. Hay que decir que los soldados son rollo los de Star Wars, unos paquetes cuya única misión en la vida es disparar al aire para, acto seguido, morir.
Mientras esto ocurre, el Capitán América y una Agente se enamoran (la misma Agente que ni miraba a Steve antes de estar musculoso).
Pues al final de la peli el Capitán América tiene que hacer un aterrizaje forzoso jugándose la vida. Habla por radio con su amada, todo super emotivo, y arreglan una cita en pos de evitar caer en el pesimismo ante la posible inminente muerte del Captain ¿Qué pasará? ¿Cómo será el final?
Final clásico esperado: Después del accidente, Steve despierta en una habitación de hospital. Sale corriendo porque llega tarde a su cita con su amada. Ésta le espera en el bar impaciente. No sabe si Steve sobrevivió. Mira el reloj. Es tarde. Cuando se derrumba entre sollozos, una mano se apoya sobre su hombro. Ella se da la vuelta y ahí está, iluminado por un sol radiante que entra por la cristalera del bar, el bueno de Steve. Frase recurrente de Steve y ella sonríe todavía con lágrimas entre los ojos. The End.
He pagado por esto, ¡exijo mi final feliz Made in Hollywood!
Final de coña inesperado: Después del accidente, Steve despierta en una habitación de hospital. Sale corriendo porque llega tarde a su cita con su amada. Pero no es un hospital donde estaba, ¡es un decorado! Huye desorientado cual perra y sale a su encuentro Samuel L. Jackson con un parche en el ojo. ¡Resulta que está en el año 2012!!! ¿Y esto? ¿Ha viajado en el tiempo? ¿En el accidente se ha quedado congelado como Walt Disney? ¿Le ha pasado lo de Fry en Futuruma? ¿Pero que puta mierda es ésta? The End.
Pero lo peor está por llegar. Después de los créditos te meten un tráiler de "Los Vengadores", donde también sale el puto Capitán America... es decir, toda la película y su final casposo es una excusa para meternos a los Vengadores y justificar la aparición del Capitán United States. ¿Que esto también pasa en los cómics? Me la suda. Payasada por partida doble.
Lo mejor: El ejército de Hydra me recuerda a los entrañables "Masillas". Los enemigos paquetes que salían en los Power Rangers. Lo peor: Que sepáis que el ejército de EE.UU. ha malgastado el 100% de la reserva mundial de Vibranium (el metal más resistente, ligero, de valor incalculable y más mejor) en hacerle un escudo al Capitán América. Conclusión: Hitler debía estar muy decepcionado ante la lamentable actuación de sus tropas.
Puedo decir orgulloso que la película más taquillera de la Historia no se llevó mi sucio dinero... pero ayer se llevó mi tiempo. Es así, no había visto "Avatar", y eso, para una persona que tiene un blog de cine, es delito.
Así que me fuí a la Fnac y me compré la edición especial en BluRay (¿o tal vez me la bajé en los últimos coletazos de vida de MegaUpload?... no recuerdo bien...) Bueno, el tema es que la vi. Quería saber qué llevó a tanta gente a ponerse unas gafotas 3D (otra cosa que todavía no tiene mi sucio dinero) y ver esta peli.
A todos aquellos que pagasteis diez pavos por verla: Bien pagados están. He de reconocer que es un espectáculo visual y entiendo que a la gente le mole Avatar. ¡Explosiones, velocidad, aventura, monstruos, cosas!
La película va de que los humanos somos unos tontos y unos codicias que destruimos el planeta y no tenemos respeto por nada. De que nos dejamos cegar por el dinero y por lo superficial. Pues James Cameron ha dado en clavo, y el claro ejemplo de que el ser humano somos unos paletos es el hecho de que ésta sea la peli más taquillera del mundo mundial.
El impulso que nos lleva a matar indígenas azules por piedras preciosas es el mismo que nos lleva a gastarnos 2.000 millones de dólares en ver esta película.
James Cameron ha creado un mundo superficial que apesta a artificial. Una payasada de película que no necesitamos pero que está tan jodidamente bien envuelta y vendida que meamos Coca-Cola mientras la vemos.
Avatar es como un iPhone o como un café del Starbucks. Crear una necesidad a partir de una necesidad ya cubierta.
En 1902 (tu abuelo no había ni nacido), Georges Méliès escribió y dirigió "Viaje a la Luna". Viene a ser como Avatar pero en blanco y negro. Hemos esperado 110 años de avance de las tecnologías para ver un remake con la misma base argumental (y si me apuras, los mismos diálogos) pero más guapa y en 3D.
Esto me lleva a una sola conclusión: Llevamos años avanzando en minucias de escasa utilidad. Por lo tanto, en lo que ha concepto de "cine" se refiere, Avatar y una película de hace más de 100 años, están más o menos a la misma altura.
Lo mejor: Realmente, el mundo es más bonito visualmente hablando. Lo peor: Posiblemente hayas visto Avatar, bebas en Starbucks y tengas algún producto Apple. Conclusión: Algún día alguien vendrá a mi casa ofendido por mis comentarios y me apaleará con su iPad. Y me lo tendré merecido.
Conan the Barbarian
Director: Marcus Nispel
Reparto: Jason Momoa, Stephen Lang, Ron Perlman, Rachel Nicols, Rose McGowan.
Año: 2011
Hace eones ya, un cutrísimo y repugnante prólogo daba comienzo...: ¡¡La Era Hibórea!!
Llena de pueblos guerreros, culturas guerreras, magias guerreras, y fuego superpuesto en modo multiplicar. Una máscara de poder inusitado se partió en varios trozos y/o pedazos, que se diseminaron por la superficie de la Tierra. Las tribus bárbaras los guardaron en vez de (por ejemplo) tirarlos al mar...Una máscara cuyos poderes no están del todo claros, ni para los personajes ni mucho menos para el espectador, que no sospecha aún la mierda que se va a tragar a paletadas.
Así comienza Conan el Bárbaro, una película que no se ve, se sufre a cada fotograma. Echando cuentas mentales mientras la veía, no hay ni un solo aspecto cinematográfico que no de vergüenza ajena. Y mira que no era difícil… Porque por mucho que duela, Conan de 1982 es un tostón como pocos; nunca entenderé qué ve la gente a esa película, si sólo contemplar a Chuache rodeado de pieles y berreando, es como menos risible. Creo sinceramente que era muy fácil de mejorar. Sin embargo, al lado de Conan el Bárbaro 2011, resplandece como un trozo de ámbar bañado en aceite de oliva. Conan de Schwarzenegger es Casablanca y Ciudadano Kane juntos comparado con este truño like a puño.
Conan nace en el campo de batalla, tal cual. Un malvado que pasaba por ahí decide hacerle una cesárea de urgencia a su madre, que llevaba ya un buen bombo. Muy gore todo.
El padre (Ron Perlman, cada vez más parecido al Comepiedras de la Historia Interminable) saca de las entrañas al niño y grita al aire como todos esperamos que haga. Oh, un bárbaro gritando al aire, lo nunca visto.
Todas las fotos promocionales están como
en una especie de HDR falso que queda como el ojete.
Como podéis entender, la secuencia que se inicia es la de Conan de crío, y como es CONAN, parte la pana a todo el mundo en la aldea. Es el más rápido, el más fuerte, tiene los reflejos de un guepardo y despacha a los caníbales del bosque de siete en siete. Si nos atendemos a la lógica de la peli, todo eso es por llamarse Conan.
Conan y sus amigos bailando algo de Shakira.
Más tarde, su padre y él forjan una espada. Yo no ando muy puesto en metalurgia, pero coño, que parece que la hacen en 5 minutos. Además con vaciles.
-“Tu espada es débil porque no conoce el secreto del acero ¿El secreto del acero es el fuego o el hielo, Conan? - Ehrr…¡Fuego! ¿Hielo? - Fuego y hielo a la vez."
Uo uo, perdone usted. El asunto es que hacen una espada que parece que va a ser relevante, pero es igual de relevante que el resto: nada.
Llega el momento en el que los malos aparecen por el pueblo, que a estas alturas del metraje estaban tardando. El principal antagonista de Conan, Khalar Zym, está recomponiendo los trozos de la máscara (apoteósico giro de guión) y el último se halla en la aldea de nuestro prepúber héroe. Masacran un poco a todo el mundo, y tal. Por cierto, en esta película la gente es de muy mala calidad, al más mínimo empujón o espadazo todo el mundo explota en un festín de sangre y vísceras…
Preparando un zumo de pirata ¡Bim!
El caso es que Conan se queda huérfano después de que su padre tome un prestigioso tratamiento facial exfoliante a base de plomo derretido. Se supone que aquí es donde tenemos la motivación del personaje, como no debe ser de otra manera: Venganza por la muerte del padre, pérdida de la niñez, esas cosas… Y también un ridículo odio hacia las cadenas, puesto que Conan se quema las manos intentando que no caiga el plomo sobre la cabeza de su padre. Personalmente me parece una gilipollez, pero yo es que soy muy mío. Después de esto, Khalar Zym roba la espada que han forjado...y el pedazo de máscara, pero eso a Conan le interesa menos.
Stephen Lang nos convence desde Google Imágenes
que es un actor del método, con registros y eso.
En este punto, más o menos, la película parece una película. Podría llegar a parecer que querían hacer algo potable. Aún así, Conan tiene mérito, porque para cagarla de la manera en la que la han cagado….para eso hay que valer, no vale cualquier mindudis para crear un mojón así.
Los problemas de Conan son variados y de todos los colores, pero en el ránking de cagadas el número 3 es para….:
¡LOS PERSONAJES!
Curiosamente, Jason Momoa es el que mejor lo hace. Físicamente, es un Conan perfecto (aunque con esos pectorales parece que tenga tetas, lo cual es raro, a veces). Parece que tiene más matices que el desarrollado por Chuache, aun así, no vamos a empatizar con el ni un sólo momento, por inconsecuente y cafre. Por mi la película se podría haber llamado de cualquier otra manera, que me hubiera dado igual. Sin embargo, Momoa es bueno sólo en comparación con los demás, porque el resto APESTAN. No se salva ni uno.
Conan y su amigo juegan en el parque.
A la derecha, una señora en pechos.
Las motivacionesdel malo son ridículas, aparte de dominar el mundo y esas cosas que vienen de serie. Su hija la bruja, más que dar miedo dan ganas de patearle la cara por pesada y soplagaitas. Los secundarios aparecen y desaparecen sin motivo, como el graciosillo o el amigo pirata; que como venimos diciendo a menudo: NOS LA PELAN. Al primero lo rescata Conan y el otro estaba ahí impuesto desde el principio, siendo todos muy amigos porque sí. Y la chica, pues eso, chica florero que se enamora sin más, pero eh; al principio odia a Conan. Cinco minutos después, folletean en una cueva. Ole, Hollywood, haces que parezca fácil.
Esta inútil se deja capturar como veinte veces
El puesto número 2, silver award:
¡EL DIRECTOR!
Marcus Nispel (cuyo nombre me parece de coña y no tengo muy claro por qué) es un patán como pocos hay ahora mismo en la industria Hollywoodiense. Yo me pregunto cómo cojones le encargan una supuesta futura mega franquicia a un tipo que antes sólo había dirigido mierdas como el remake de Viernes 13, el remake de La Matanza de Texas o El guía del desfiladero.
Para empezar, porque su manera de rodar acción se limita a colocar tropecientas cámaras y después improvisar un montaje de la escena en el que no sabes dónde está nadie, ni qué están haciendo, ni quien se pega con quién, ni dónde están, ni nada; y si te he visto no me acuerdo. Planos que duran una milésima de segundo, entremezclados con gruñidos, golpes y algún que otro salto de eje aderezado con maravillosos fallos de raccord, hacen de Conan la experiencia mareante por excelencia. Eso para empezar. ¿Dónde te has dejado la épica, Marcusnispel? Casi me desencajo la mandíbula a bostezos, mamón.
En serio, ¿Qué coño les pasa a estas fotos?
Y finalmente, el puesto de honor en la cima de la mierdez corresponde a….:
¡EL GUIÓN!
El guión, por llamarlo de alguna manera, es más simple que el mecanismo de un chupete. Básicamente se reduce en viajar de aquí para allá sin razón aparente, masacrar a alguien o correr por algún lado y gruñir de vez en cuando. Para aderezar, tenemos la historia de amor más o menos a la mitad.
Esquema rápido: -Máscara poderosa, malo quiere. -Conan vengativo. Va a por malo. -Malo persigue chica. -Chica encuentra Conan. -Se enamoran. Follan. -Van de aquí para allá. -Malo consigue chica. -Conan rescata chica, mata malo.
La créme de la créme. En medio tenemos mil viajes de aquí para allá. No he visto película en la que se viaje más que en esta. No, ni siquiera en La vuelta al mundo en 80 días, aquí se viaja más. Vemos pasar ante nuestros ojos paisajes helados, desiertos, selvas, bosques, más desiertos; y mogollón de castillos, palacios y templos. Pero todo canta por soleares, quiere ser El Señor de los Anillos pero en realidad es Dragones y Mazmorras; cuidado.
Perdí la cuenta de las veces
que sale algo similar...
ESCENAS BÁRBARAMENTE CHUNGAS
1. Escena del rescate de los esclavos
Conan descubre un campamento de esclavos, y melena al viento suelta una frase que te pondrá los pelos como piolets:
“Nadie debería vivir encadenado”.
Olalá. Estoy contento de haber visto Conan en cines, sabiendo que esta frase pasará a la Historia. El campamento a liberar está al borde de un precipicio. A nuestro inteligentísimo héroe no se le ocurre otra cosa que empezar a tirar peñascos del tamaño de hormigoneras contra las tiendas, los malvados, y por supuesto, los esclavos que pretendía liberar. Macho, si vas a rescatar a gente así, te lo puedes ir a ahorrando.
Por cierto, el 90% de los esclavos que “libera” son tías en topless y deseosas de que un machorro hibóreo las taladre all night long. Sin embargo, después de eso Conan se emborracha y se pone a echar pulsos con su colega el pirata, pasando olímpicamente de las cientos de jamelgas que ha liberado. ¿Pero esto qué es, Conan? ¿Te m’as amariconau?
Conan, "rescatando".
2. Escena de la tortura.
Recordemos que Marcus Nisperl sólo ha dirigido cutremierdas de terror, y además, bastante gore todas (aunque un paso por debajo del alucinado Alexandre Aja). Pues aquí no deja pasar la ocasión de restregarnos por la cara lo repugnante que es con una gilipollez como un piano. Conan, durante el ataque a su pueblo cuando era niño, corta la nariz a uno que básicamente no estaba haciendo nada. Años más tarde Conan, ya hinchado por los anabolizantes, se lo vuelve a encontrar. Y para averiguar dónde está Khalar Zym encierra al desnarigado en una mazmorra y le tortura alegremente metiéndole el dedo por la fosa nasal hasta el cerebro, más o menos. Exquisito.
Anormal number two, a punto de seguir torturando.
3. Escena de la serpiente
Básicamente, un bicho digital bastante parecido al del lago del Señor de los Anillos se va zampando a unos que caen de unas celdas en el castillo del malo. Esto, que podría sonar interesante, es otro petardo que no hace ni gracia, de lo mal hecho que está todo. El bicho prácticamente coge al vuelo a todos los que caen, pero de repente se cae el amigo ladrón de Conan al agua y tarda como dos minutos en darse cuenta de que está ahí. Mierda pura. Y no, no se lo come, para desgracia nuestra.
El monstruo de los tentáculos de mantequilla.
4. Escena final
Conan llega al templo, que en serio, y esto es muuuy fuerte tía, es calcado al de Indiana Jones y el Templo Maldito. La misma puta rueda giratoria, el mismo puto fondo de lava, y el mismo colgado que va a hacer el ritual. Porque el malo se pone la máscara, y atención niños que aquí viene lo mejor de la película....: LA MÁSCARA NO HACE NADA. Se pega a los lados de la cara de Khalar Zim como un facehugger cualuqiera y punto. No sé, coño. Que puestos a ver chorradas, algo se les podía haber ocurrido. Conan libera a la chica y entre los dos se cargan a la hija del malo empalándola en un poste. Luego, Conan lucha con Khalar Zym y recupera la espada que forjó con su padre (qué coñazo de película), le vence y al final acaban tirándolo por un precipicio; nosotros por nuestra parte respiramos aliviados, el sufrimiento (casi) ha concluido.
"Creo que me han tangado...¿Made in Taiwan?"
Más tarde, Conan deja a la chica en un templo, para volver a su pueblo a dejar la espada en la forja donde la crearon. Vamos, un bochornoso intento de cerrar un hipotético círculo de viaje personal. Como si nos fuéramos a creer que Conan (al menos el de esta peli) es un personaje con matices. ¡Ja!
En definitiva, Conan es un bárbaro y colosal montón de basura infecta. Entra fácilmente en el ránking de las 5 peores películas que jamás verás en tu vida. Entre las escenas chorras, el nulo sentido del ritmo y de la accion (y si esto falla miserablemente en una peli de ACCIÓN, mal vamos ), los personajes ridículos y/o ahostiables, los cutre efectos especiales y los gritos al aire (que hay muchos), queda algo que no desearías ni a tu peor enemigo.
Al final Conan grita al aire porque al fin ha derrotado a su peor enemigo; el cine de aventuras. Descanse en paz.
Chuache se parte de todos nosotros.
Lo mejor: Tengo una Paulaner esperando en la nevera. Eso es bueno. Lo peor: Conan el Bárbaro, 2011, Marcus Nispel. Eso es malo. Conclusión: Inclinad la cabeza, plebeyos, el rey de las mierdas cinemátográficas ha llegado para quedarse.
Se acaba el verano. Un verano que nos ha traido un aluvión de mierdas cinematográficas ¿Cómo es que no he comentado ninguna película? Pues bien mis queridos lectores (si es que todavía queda alguno), he pasado una época de crisis. Veía una peli y no me sentía con ganas de comentarla. Yo me decía a mí mismo: "Cacho de basuraca te estás tragando. Esta tiene que ir directa al blog". Pero luego no sabía qué escribir sobre ella. ¿Lo de siempre? ¿Me río de los actores? ¿Del guión tal vez?... no esta vez no...
Hasta anoche. En nuestra querida cadena pública sin anuncios nos metieron al motorista fantasma a cholón. Entonces abrí los ojos. Todo mi desánimo se disipó entre llamas y derrapes. Entonces vi mi error: Este blog no nació para reírse del débil.
Mirad mis primeras críticas. Yo era un atrevido. Era un adelantado a mi época. Un profeta. Un mesías diríais otros. Veía supuestas grandes películas y buscaba la mínima ranura para poder hurgar. Este blog quería reírse de los aires de grandeza. ¿Pero qué me pasó? ¿Cuándo empecé a sobrarme con los que no se podían defender? ¿Cuándo me convertí en un matón de instituto? Qué fácil es hacer bulling a Linterna Verde. Qué fácil es robarle el dinero para el almuerzo a Nicholas Cage. Qué fácil es meterse con la madre de Steven Seagal...Me había convertido en un monstruo. Y como buen matón sin escrúpulos, cada día me sentía más vacío por dentro...
De repente, el cara de cera de Nicholas Cage me miró con ojos temblorosos y me dijo: "¿Por qué? Todos sabemos que esta peli es una full. ¿Por qué hacer leña del árbol caído? ¡Recuerda los viejos tiempos cuando te enfrentabas a otros matones, como Tarantino!"
Qué razón tienes, Nicholas. Todos sabemos distinguir una peli buena de otra mala. ¿Qué sentido tiene reírse de una película mala? Ninguno. Es pasarse. ¿En qué momento me volví tan obvio? Decir que Thor es una golfada de película. Lo es. Yo lo sé. Tú lo sabes. Thor lo sabe.¿Dónde está la gracia? A partir de ahora, te prometo, Nicholas Cage, que no caeré en la crítica fácil. Gracias a ti, el mundo no es un agujero infectado de pedantes cinéfilos. No está mal dirigir Ghost Rider; lo que realmente está mal es dirigir gilipolleces como (por ejemplo) "127 horas" y encima motivarte de tal manera que realmente te creas que estás descubriendo la pólvora.
Así que si queréis una crítica de Ghost Rider, os jodéis.
Mezclando mi crítica de Linterna Verde, la que Dr. Stranglove hizo de Justicia Extrema, añadiendo imaginación, un pacto con el diablo y el escote de Eva Mendes, os dará como resultado una idea muy cercana a lo que vi yo anoche.
Voy a volver a ser el que nunca debí dejar de ser. Ese que aunque le hubiese gustado la peli, por cojones tenía que criticarla. En definitiva, voy a escribir como pone en el título del blog: Las críticas de cine más destructivas, con más prejuicios y peor fundamentadas.
Eso no quiere decir que algún día se me escape alguna crítica...pero quiero ser una persona nueva.
Lo mejor: El efecto de las llamas durante toda la película. Muy conseguidas. Lo peor: No veo apropiado sacar defectos de una película donde tanta gente a invertido un gran esfuerzo. No soy nadie para juzgar las dotes artísticas de ningún actor del reparto. Tampoco vendría a cuento que dijese nada acerca del pelo del protagonista, ya que seguro que detrás de él hay un equipo de maquilladores y estilistas fabuloso. Nada malo que decir de un guión donde la mayoría de las frases están formalmente bien compuestas y el cual es ampliamente más extenso que un cuartilla. Podría esbozar una ligera mueca de rechazo hacia unos títulos de crédito llameantes, pero yo no sería capaz de hacerlos, así que se merecen todos mis respetos. Conclusión: Todos debemos un sincero agradecimiento a Nicholas Cage, protagonista de grandes films de nuestra época como" El señor de la guerra","El hombre del tiempo", "Arizona baby" o "El Ladrón de orquídeas".
He de reconocer que este estreno me ha venido como agua de Mayo. Necesitaba ver una peli así, rapidita, pim-pam, tortas, ahí venga, efectos especiales, payasadas varias... Green Lantern!
Esta basura está basada en un cómic de los amigos de DC. Nunca me he leído ni una sola página, pero estoy seguro de que no es merecedor de semejante adaptación.
Nada más empezar la peli, te meten un rollo super friki sobre universos y anillos para que vayas pillándole el aire. Una vez contentados los fans del cómic y aleccionados los herejes, nos preparamos para más de hora y media de espectáculo metido a capón.
Atentos que vamos. El protagonista es Hal Jordan, un piloto de cazas (yeah!). Así por que sí, una bola verde le lleva hasta un marciano moribundo que le da el anillo verde de poder. La misma bola verde le lleva esta vez a otro planeta repleto de Linternas Verdes (hay 3600 en todo el universo). Aquí le ensañan a usar su anillo: Él imagina cosas y el anillo las crea. En diez minutos ya es un máster del anillo y vuelve a la Tierra para ejercer de superhéroe al uso. A todo esto, una fuerza maligna y amarilla se cierne sobre el universo. Todos los Linternas Verdes están cagados por esta amenaza. Mientras tanto, Hal lucha en la Tierra contra un doctor con bigotín que se ha infectado de maldad amarilla. Le vence; y ni corto ni perezoso, se enfrenta el sólo (recordemos que hay otros 3599 Linternas Verdes) a la super mega amenaza amarilla que tan invencible parecía. Total, que nuestro Linterna Verde ajusticia a la hiper maldad amarilla a pesar de llevar tan sólo un par de días con el anillo.
Tras tal flujo de luminosidad verde a cholón, me surgen unas cuantas dudas.
¿Qué hacen los otros miles de Linternas Verdes mientras el nuestro se enfrenta al mal amarillo? ¿No se les cae la cara de vergüenza? ¿Qué criterio de coña usa el anillo para elegir a los Linterna Verdes? ¿Por qué el bien es verde y el mal amarillo? ¿Por qué Tim Robbins aceptó un papel en esta peli? ¿Por qué se llama Linterna Verde si son Anillos Verdes? ¿Por qué tienen tan poca imaginación los poseedores del anillo?
Este es un punto importante. Se supone que cuanta más imaginación, más cosas podrás recrear con el anillo y por tanto más poderoso serás. Pero sólo se les ocurren tonterías. ¡Una espada! Puedes imaginar cualquier arma...y te imaginas una jodida espada! ¿No podría imaginar por lo menos a un ninja con espada? ¿No podría imaginar un monstruo igual que el que le ataca, pero el doble de grande? ¿Pilláis por dónde voy?
¿Podría Linterna Verde imaginarse a él mismo para que luche sin riesgo de daño? ¿Podría imaginar a una top model? ¿Y acostarse con ella? ¿Podría imaginar un ejército de Linternas Verdes top models? ¿Y acostarse con todas en una macro orgía?
Un sinfín de cabos quedan sueltos...sólo espero a la segunda parte. Creedme, habrá segunda parte.
Lo mejor: Linterna Verde podría imaginar a tu hermana y acostarse con ella. Lo peor: Rezad por que no caiga en mis manos un anillo de esos. Conclusión: Lista actualizada de anillos molones
1º El de Linterna Verde
2º El de Frodo
3º El de la NBA
He decidido tomarme una pequeña licencia creativa y voy a comentar una serie de televisión que vi el otro día por la tele. Ya sé que se supone que esto es sólo de críticas de cine, pero el blog es mío y puedo hacer lo que quiera con él. Además no es una serie cualquiera, es la única en el mundo protagonizada y producida por el más grande: Steven Seagal.
No sabía de su existencia hasta el jueves pasado y fue una experiencia increíble. Para todos los amantes del buen cine del tío Seagal, esto es el paraíso. Aquí el susodicho actor tiene carta blanca para hacer lo que le plazca y ,sobre todo, para enseñarnos su gran abanico de registros.
1º Steven Seagal amigo. Hay momentos en los que la pluma es más fuerte que la espada (¿?) y Uncle Steven lo sabe. En un momento de la serie, un pobre hombre armado con una escopeta asalta un banco porque le van a embargar la casa. Este hombre (llamémosle Joe) en realidad no quiere hacer eso. Joe es un don nadie desesperado. Ha perdido a su mujer e hija, y lo único que le queda es su casa. Cómo último y desesperado recurso le queda asaltar el banco entre sollozos. Ante esta situación, ¿qué hace Steven? ¿le parte los brazos? ¡No! Steven comprende la situación y empatiza con el pobre asaltante. Perfectamente podría arrancarle la nuez (todos sabemos quién tiene las de ganar, un señor armado con una escopeta o Steven Seagal armado con sus manos). Pero Steven sabe por lo que está pasando el desdichado Joe. Aquí sale el Steven Seagal amable. Steven Seagal comprensivo. Steven Seagal piadoso. Steven Seagal zen. Steven Seagal humano. Una mano amiga. Al final, Joe comprende que la violencia no es el camino y que haciendo daño a los demás no conseguirá nada positivo. Aprended, niños del mundo.
2º Steven Seagal ajusticiador. Pero no es oro todo lo que reluce. Hay ocasiones ligeramente más complicadas y donde hay que tratar con gente un pelín más peligrosa. Steven Seagal se enfrenta a esta situación (atención que no me invento nada): La mafia japonesa de los Yakuza se alía con la mafia americana. Juntos, tirotean un almacén de drogas de la Mara Salvatrucha para hacerse con el control de la ciudad y poder exportar explosivos C4 a Oriente Medio. Ante este panorama (de dificultad media-baja para Steven) no tienen cabida las palabras. Esta gente son ovejas descarriadas. Herejes sin rumbo que han de ser ajusticiados a base de tiros y de miembros fracturados. Y por si esto fuera poco, colofón final. Pelea face to face entre el capo Yakuza (armado con una katana) y Steven (armado con sus manos). De sobra conocemos el resultado del combate.
Doy gracias a Dios por esta serie 100% Steven. Una serie donde el resto de actores apenas hablan. Una serie que gira entorno al mismo eje ceporro. Y por si fuera poco, después ponen un reality donde el propio Steven Seagal patrulla por las calles con policías de verdad.
Todo esto gracias a Antena Nitro. La cadena de Antena 3 dedicada a los hombres. A hombres machos y recios que esperan ansiosos ver hostias a chorro. Y quién mejor que el Mesías Seagal para saciar nuestras ansias de tortas. Gracias de nuevo Antena Nitro. Tras aquel empacho de buena programación viril note un ligero aumento en el tamaño de mi pene y notables erupciones de vello pectoral.
Lo mejor: Steven Seagal ajusticiador. Lo peor: Steven Seagal amigo. Conclusión: Si todos fuésemos como Steven Seagal, el mundo sería un lugar maravilloso. Con una industria del cine pésima, pero por lo demás, maravilloso.