jueves, 7 de noviembre de 2013

Asalto al poder


Casa Blanca, Washington D.C. 10:43 AM.

A Jamie Foxx, cuadragésimo quinto Presidente de los Estados Unidos, se le ha estropeado el radiocassette y han llamado al servicio técnico. Parece ser que a nadie le llama la atención que aparezcan por la puerta una veintena de mercenarios rumanos disfrazados de electricistas. Así comienza el asalto a la Casa Blanca.

Estos mercenarios al principio comienzan arrasando. Sin apenas sudar matan al cien por cien de la seguridad en el interior (y alrededores) del edificio presidencial. Pero la cosa se les empieza a torcer cuando un visitante decide contraatacar. Y es que este visitante no es otro que el gran Channing Tatum (un aspirante a segurata del Presidente) que, junto con su hija, disfrutaba de una plácida mañana de visita turística en el emblemático edificio.

Así, sin prisa pero sin pausa, Channing y el Presidente de los Estados Unidos (sí, se encuentran y van los dos juntos) forman un dúo letal que irá carcomiendo la moral (y la vida) de los despiadados mercenarios. 
Aprovechándose de la ventaja de jugar en casa (guiño guiño), ambos juegan al escondite y guerrillean contra la amenaza visitante con los objetivos de recuperar a la hija de Channing que está retenida y de salvar a América (en ese orden).

He de decir que en ocasiones es más demérito de los malos que mérito del dúo defensor. Y es que hay muchas cosas que mejorar por parte de los asaltantes:

- No hay un objetivo claro. Una planificación deficiente hace que no se sepa muy bien para qué asaltan la Casa Blanca. Unos quieren dinero, otros venganza y otros lanzar misiles nucleares. Esas rencillas internas debilitan claramente al grupo.

- Ineptitud en el campo de tiro. Lo que contra los guardias de seguridad era disparo-muerte segura, se convierte ahora en un imposible. Ya sea por los nervios o por falta de aptitudes, los mercenarios se ven incapaces de impactar ni un sólo tiro. Las ráfagas de metralleta siguiendo la estela de un Channing Tatum a la carrera están a la orden del día.

- Imposibilidad de aprovechar las oportunidades. Varias son las veces en las que un arma apunta directamente a Channing / el Presidente. En lugar de aprovechar y matar, los asaltantes optan por alargar innecesariamente la situación hasta que algún tipo de improvisto irrumpa desbaratando su oportunidad.

Con este panorama, Presidente y Héroe se bastan y se sobran para acabar con la amenaza invasora. Al final, ondea la bandera americana y Channing Tatum consigue el trabajo de seguridad privada del Jamie Foxx - Obama.
Yo me quito de mi país. Renuncio de mi nacionalidad. Quiero ser americano para poder tocarme a gusto.

Lo mejor: Que tus padres sean Angela Channing y Drederick Tatum.
Lo peor: La falta de profesionalidad de los terroristas de hoy en día.
Conclusión: En momentos de crisis y desempleo, es necesario hacer un leve esfuerzo extra. Un pequeño detalle como salvar al Presidente de los Estados Unidos y preservar la paz mundial es más que suficiente para destacar entre el resto de candidatos y poder conseguir, al fin, un trabajo digno. Estados Unidos de América, el país de las oportunidades.


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