jueves, 20 de junio de 2013

Lo imposible


El bien sobre el mal. La vida sobre la muerte. La belleza sobre la fealdad. Kate Moss sobre Pete Doherty. Hoy os traigo el conmovedor relato acerca de cómo los guapos siempre ganan.

¿Alguno veía Oliver y Benji? Si es así, recordaréis el lacrimógeno caso de Julian Ross. El atractivo jugador estrella del Mambo F.C. Ese fucker de niñas al que, de cuando en cuando, le pegaba un chungo al corazón. Aún tengo en mi memoria cuando iba corriendo con el esférico y de repente se ponía la pantalla en negro. Chiiiiin!!! El capitán se llevaba la mano al pecho mientras las groupies del equipo palidecían... Oh, Julian!!
¿Cúal hubiese sido la reacción si en lugar de a Julian Ross fuese al portero ese que era gordo al que le dan los achaques? Nada. Ni una lágrima se derramaría por él. A los aficionados no le vibrarían los ojos vidriosos. Y la razón es sencilla: Julian Ross era guapo y el otro no.

"Lo imposible" narra la historia de la Familia. Con mayúsculas. La perfección en cuanto a familias se refiere. La familia que sale en los bancos de imágenes. La familia que desayuna junta en los anuncios de leche. La familia que tiene el Papa en mente cuando habla de núcleo familiar. La familia que resplandece en los folletos de promoción de Disneylandia.

El siempre bien peinado padre llamado Ewan McGregor y una especie de Santa Madre llamada Naomi Watts viajan junto sus tres espléndidos, sanos y radiantes hijos a Tailandia. En este idílico paraje hacen cosas de guapos. Se miran al espejo, son felices, se abrazan, observan el firmamento, se apoyan en los quicios de las puertas a contraluz, se atusan el pelo...
Hasta que llega el tsunami y comienzan las penurias.
A partir de aquí al espectador le empiezan a sudar los ojos. Al igual que con Julian Ross, nos emocionamos al ver cómo los guapos sufren. Se ensucian, se despeinan, sufren accidentes... cosas impropias de la familia incorrupta. Aún así, el nivel de belleza, de cálidos destellos de luz, de agua cristalina y de dorados bucles de pelo sigue manteniéndose alto.

Entonces llegamos a un momento en que ves que toda la familia está viva (la madre a duras penas, pero bueno, sabes que va a sobrevivir). Aún así. sigues con los lloros. Ya has cogido carrerilla y ya no hay quien te pare. Mientras tanto, el universo feo gira y muere alrededor de la Familia. Ocho mil personas desaparecen, todas ensombrecido por la dulce mirada de ojos azules de Ewan.

¿Tú crees que si vas de vacaciones a Torremolinos y pasa esto harían una película? ¿Tú crees que alguien lloraría si la ola te arrastra a ti, ciudadano medio? Pues claro que no. Tu ahí ahogándote por la corriente con la sombrilla, la camiseta de tirantes, el bocadillo de salchichón, tu abuela con los rulos, tu hermano pequeño con granos... Por favor.
Lo mismo pasa en "Lo imposible"¿Que el señor de la panza y calvo a perdido a sus hijos? Y a mí qué. Centrémonos en cómo Naomi mira el ocaso mientras esboza una leve sonrisa.

Lo mejor: "La hidratación es la esencia de la belleza" Zoolander
Lo peor: El lamentable momento en que madre e hijo se encuentran con el niño Daniel, el Mesías de la belleza. Incorrupto entre unos juncos cual Profeta de la Luz. Dispuesto a librarnos de la fealdad del mundo a golpe de brillos dorados.
Conclusión: "Nada y todo es... posimposible" Barney Stinson


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada